Charles Beistegui era un señor que daba fiestas. De todas las que dió, la más famosa de todas fue la que celebró en el Palazzo Labia de Venecia el 3 de septiembre de 1951. Fue la primera gran fiesta tras la segunda guerra mundial y, tras las tristezas y horrores de la guerra, tanto anfitrión como invitados tiraron la casa por la ventana. Claro que cuando Beistegui, heredero de una fortuna en minas de plata en Méjico, tiraba la casa por la ventana, el resultado era algo que ni el ojo vió, ni el oido oyó…

Carlos de Beistegui e Yturbe, Charlie para sus amigos, disfrazado para su propio baile en Venecia.

Las invitaciones del “Baile del siglo” se enviaron con seis meses de antelación. Durante ellos el zumbido de las máquinas de coser de los atéliers de Dior, Fath, Schiaparelli y un emergente Pierre Cardin no paró de oirse en París. Y tant mieux para Marguerite Séverine Philippine Decazes de Glücksberg, más conocida para los mitómanos de la moda, como Daisy Fellows, porque la fortuna de Daisy venía de las máquinas de coser Singer inventadas por su abuelo…

Gran Canal, llegada de los invitados al Palazzo Labia el 3 de septiembre de 1951. Vía The New York Social Diary.

Algunos invitados asomados a un balcón del Palazzo Labia. En otro sitio los identifican como: Condesa Brandolini, Jean Ralli, Irene Medici, Alessandra Perone y Conde Brandolini.

Jacques Fath & Madame Fath. Fath se disfrazó de Rey sol y ajustó tanto el traje a su cuerpo que las revistas de la época cuentan que tuvo que estar de pie en la góndola porque no “le daba” para sentarse. Si non è vero….

Contaba la revista Life que desde días antes una caravana de Rolls Royce e Hispano Suizas cargados de inmensas cajas de Christian Dior se agolpaban para cruzar la frontera desde Suiza. Los invitados al “Bal Oriental” no dejaron nada al azar: encargaron joyas y disfraces y ensayaron “entradas triunfales”. Una de las más comentadas fue la del extraño trío formado por el millonario chileno Arturo López Wilshaw, su mujer, Patricia y su amante, Alexis de Réde, disfrazados de embajadores del emperador de China y su comitiva. Llegaron en un junco chino, construido especialmente para la ocasión, con séquito de siervos chinos portando jaulas de oro con ruiseñores cantarines…

Alexis de Redé, Arturo López Wilshaw, Patricia López Wilshaw y el decorador Georges Geffroy. Podéis asumir con tranquilidad que, en este caso, sí que es oro todo lo que reluce.

Pero nada como la entrada de la Fellows. Daisy, era inmensamente rica, inmensamente mala y más bien fea pero ¡tan, tan chic!. Su entrada como “La Reine d’Afrique”, vestida de Dior, precedida de pajes semidesnudos embadurnados de betún negro y con los impresionantes frescos de Tiepolo de telon de fondo, produjo un colectivo suspiro de admiración. Para más INRI tal llegada la fotografió Cecil Beaton. Y al cuello lucía el famoso collar hindú de la colección Tutti Frutti de Cartier, famoso por el tamaño y variedad de sus piedras y que Daisy llevaría una sóla y unica vez: esa noche en Venecia.

Es dificil hacerlo mejor.

Daisy Fellowes, una bella vestida con piel de bestia.

En sus memorias Deborah, duquesa de Devonshire, evoca la llegada al baile de la Fellows, envuelta en pieles de leopardo. Dice Deborah que nunca nadie hasta ella se había atrevido… No soy experta en moda y tampoco el mono lo es, “Pero Deborah era una Mitford” dice Pantaleón “y si algo he aprendido, es que las Mitford eran muy mentirosas”.

Al mono no le falla el instinto. En ese mismo baile, disfrazada de Cleopatra, aparece una de las amigas-enemigas de la Fellows, Lady Diana Cooper, escoltada por un Fréderic de Cabrol – supuestamente Marco Antonio – arrastrando un trozo de tela de leopardo al hombro….

Lady Diana Cooper y Frédèric de Cabrol

“La Fellows estaba liada con el marido de la Cooper” me susurra Pantaleón al oído, como si alguna de las dos, muertas hace décadas, pudiera oirnos.

“La Fellows” continúa el mono “era una devorahombres famosa por ligarse a los novios de sus hijas y a los maridos de sus amigas.” How nice. Gran madre y mejor amiga, por lo que veo.

“Fue la Fellows, que como ves era bella sólo por fuera” me dice el mono “la que puso de moda eso de lucir las bestias…. Y hasta hoy… ”

Famosa declaración de la diseñadora de J. Crew, Jenna Lyons, que compartimos totalmente.

“No hay ya un sólo interior “au courant” que no tenga, en algún sitio, algo salvaje…” remata el mono

Apartamento de Tori Burch en NY por Daniel Romualdez. El almohadón del centro del sofá está hecho con el famosísimo terciopelo de seda “Le Tigre” de Scalamandré, vendido por más de 1000€ el metro.

“¡Y cómo me gusta el lado salvaje!” dice Pantaleón añorante.

“Y tanto que salvaje” añado “¡la tela de tigre esa te sale casi a precio de tigre de verdad!”

“Oh, Darling!” se queja Pantaléon exasperado “¿otra vez hablando de dinero? How middle-class of you!”

Lorenzo Castillo, leopardo

Miles Redd y el famoso terciopelo tigre

Gwyn Griffith, Elle Decor USA

Le debe de parecer el mayor de los insultos, al mono este. “¡Pues claro que middle-class!” le contesto irritada “Soy oficinista de profesión, vivo en pisito con hipoteca y veraneo en casa de papá y mamá, ¿qué pensabas que era? ¿Familia imperial rusa?”

“No hace falta ponerse así, my dear” dice el mono enfadado.

Puede que no. Tiene razón que he sobre-reaccionado. Pero es que con sus remilgos no vamos a ninguna parte. No podemos dejar de advertir a los lectores del precio del trapito ese. Hay que impedir se lancen a las calles y tengan que hipotecar sus palazzos por un trozo de tela.

El caso es que aunque salga como un viaje a Pakistan para cazar el tigre (auténtico) a lomos de un elefante, resulta que la tela de Scalamandré (comercializada en Europa por Le Manach) tiene un éxito brutal.

Jeffrey Bilhuber, AD.

The World of Interiors

Palazzo Brandolini, decorado por Tony Duquette. Fijaos en los marcos de los cuadros.

Hubert de Givenchy

Jeffrey Bilhuber

Aunque existen, obviamente, versiones mucho más asequibles como la que tiene esta oficinista que os habla, adquirida en Gaston y Daniela y de una marca francesa de las de toda la vida que recordaré cuando se me vaya el empanamiento mental que lo impide. Creo que es la misma que esta que usa Alberto Pinto:

Pantaleón y yo no somos capaces de superar lo FEA que es esa mesa de delante del sofá…

Tienen terciopelo y tigre y he probado los dos. Bonitas son un rato pero no sirven para asientos, si las usas mucho se quedan como un peluche de segunda mano. Sirven para almohadones pero no de “asiento” como bien advierten los de la propia casa de telas. De todos modos, yo nunca me he atrevido al tapizado de pieza completa… me ha entrado el miedo escénico y me he quedado en la parte trasera de algunos almohadones.

“Cobarde…” me espeta el mono y me enseña esto…

Catálogo de Ballard Designs




Y me dan ganas de tapizar de bestias salvajes hasta las paredes….

Boussac Panthère, de Pierre Frey. Creo que también too much…

La versión light de lo anterior. Fijaos en las toallas

“Y por supuesto los suelos…” añade el mono “cuya bestialización fue liderada por la sin par Madeleine Castaign que también opinaba que el “leopardo” era un color neutro…”

Madeleine Castaing

Y no le faltaba razón porque si algo prueban las fotos anteriores es que el leopardo va con todo: con rayas, con dorado, con esteras, con sedas, hasta con chintz y petit-point…

Madeleine Castaing, como bien anuncia el taburete de petit point

Con Chintz

“Hay que poner un toque salvaje en tu vida” dice el mono. “Empieza por una solitaria silla, un taburete, una alfombra… algo fácil pero efectivo. Luego, si no te gusta, siempre puedes moverlo a otro sitio donde se vea menos, pero dudo mucho que os disguste” dice el mono “la tela de fiera salvaje es como las Pringles…. cuando haces “pop” ya no hay stop!”

¿Os atrevéis?

Nuevo Estilo


Este post está dedicado, con todo cariño, a Blanca A-V: una bella batallando contra una bestia. Ella es bella por dentro y por fuera y vence a “la bestia” con raza, coraje y una sonrisa de oreja a oreja. No es fácil. Nuestra más rendida admiración: eres lo mejor que se despacha en bellas! 

 

 

 

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49 comments

  1. elena’s avatar

    Qué bien escribes Beatriz! con la historia de la fiesta, nos metes de lleno en un mundo de sofisticación, de modo que el leopardo nos parece casi cuadritos vichy…
    Tengo un abrigo de leopardo de mi abuela cuarteado, una pena…y si lo hiciera taburete cuadrado? sería para el mismo salón del sofá tapizado en hilo gris que me aconsejaste…te gusta?

    1. Beatriz’s avatar

      Por qué no lo haces manta, mejor aún.. colocado sobre un buen terciopelo negro o sobre un ante rojo… maravilloso!! Q envidia!

    2. Teresa’s avatar

      ¡Qué pasada la fiestuqui! Un brazo hubiese dado yo por estar ahí. Y en cuanto al leopardo all around, a mí me lo enseñó mi suegra que era una fan apasionada. ¡Y lo dominaba! Tenía una tenue (falda y blusa/chaqueta) que le quedaba genial. Y figuras, y pañuelos, y… lo que se le terciara. A mí me ganó para la causa totalmente.
      Bea, cómo me gustan esta visitas guiadas por el buen gusto. Gracias.

      1. Beatriz’s avatar

        Yo también estoy a favor de animal print en el vestir pero creo que tienes que tener una pinta maravillosa para llevarlo bien. Las que tienen una clase fantástica efectivamente lo llevan de maravilla, las que no tienen esa suerte mejor lo evitan so pena de acabar con look Raquel Mosquera (o peor aún… ¡prosti-look!). A mi lo que me gusta es tener lectoras tan maravillosas como tú. Besos

      2. CEY’s avatar

        Pero como lo pasamos siempre gracias a ti!!!! Insuperable post!! llevo años buscando una cebra bbb y no es nada fácil, me ayudarías? Lo que más me ha gustado es tu dedicatoria con todo cariño, yo también me uno!!

        1. Beatriz’s avatar

          Yo también quiero una cebra BBB pero estoy empezando a pensar que no existe… Mi tigre es Lelièvre (ya me he acordado) y es posible que también tuvieran cebra, pero ya te digo que es mirame y no me toques…

        2. Ana Saro Lavin’s avatar

          Definitivo:”visitas guiadas por el buen gusto”.Yo también me uno a tu dedicatoria,con muchísimo cariño.Eres fantástica,menos mal que volviste.

        3. victoria melian randolph’s avatar

          Beatriz, el page se convirtió en un paisajista afamado, muy buen amigo de mi madre, a la que ayudó, junto con Russell Page con su jardín. De hecho, cuando murió, le dejo a mi madre una gigantesca jaula antigua para pájaros. La foto original está en el Palazzo de Venecia de los herederos de “Daisy” Decazes…..

          1. Beatriz’s avatar

            Qué historia tan maravillosa, gracias por contarmela.

          2. Blanca Andrada Vanderwilde’s avatar

            Mi queridísima Bea. Ya sabes que soy tu gran fan incondicional. Tus posts literalmente me dan la vida. Eres una maga del lenguaje y de la sofisticación. I am so flatered . No tengo palabras… gracias crack por alegrarnos el día! ❤️❤️❤️❤️

            1. Beatriz’s avatar

              Tú sí que eres un pedazo de crack que estás dando una lección de vida a todos. Menuda pedazo de tía estás hecha. Me quito el sombrero. Abrazos enormes con inmenso cariño. Pantaleón también te los manda.

            2. Amelia Fontan’s avatar

              Que cosas aprendo contigo cada día, lo mismo de restructuring, que de historia que de deco. Gran post.

              1. Beatriz’s avatar

                Qué cosas dices Fontán! Besos gordos.

              2. Aureliano’s avatar

                Nadie como tu y tu mono para hacer soñar y disfrutar del buen gusto con humor
                Maravillosa la historia para llevarnos a emocionarnos con lo que podemos hacer
                Eres un fenomeno LA MEJOR
                Aureliano

                1. Beatriz’s avatar

                  Tú es que me tienes pelota, Aureliano…

                2. Inma’s avatar

                  No puedo opinar de los “animal prints”la verdad es que no me gustan nada,no los clasificaría de horteras,lo que si tengo claro es que tienen que ser de buena calidad para resultar agradables al tacto,al menos,James Malone fabrica uno que sirve para tapizar,bastante digno.
                  mi hija cuando era pequeña tenia un bolsito de leopardo que no se separaba de el nunca ya apuntaba mas glamour que yo.
                  Gracias Beatriz por otro pedacito de historia.

                3. Mara GV’s avatar

                  No he podido aguantar y no he acabado viendo en el móvil. Lo veré con más calma después pero por ahora con lo que se verdad me quedo es con el aplique de piña

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