Frutti di Mare (I)

“Parte de la hegemonía comercial del imperio fenicio” me cuenta Pantaleón “se debe a un molusco”

Y yo que quería hablar de conchas de las que se cogen en la playa, todas rotas e insulsas, pero amorosamente tuyas por haber sido recolectadas con tus propias manitas … Y aquí estamos, con el imperio Fenicio, sin haber siquiera terminado el mes de Agosto.

Vía Veranda, Julio 2017

“El murex brandaris” prosigue el mono sin inmutarse “es un univalvo de hermosa caracola con una glándula que segrega un pigmento que tiñe los paños de púrpura”.

¿Ha dicho “univalvo”? Sí, lo ha dicho. Y no lleva ni un párrafo aún. Pero me concentro… estabamos en los fenicios que tenían una caracola que teñía las cosas de morado. Sorry, púrpura.

“Pero no de cualquier púrpura” continua Pantaleón “¡del mítico púrpura de Tiro! El llamado púrpura imperial. “¡El púrpura de los dioses! El púrpura de las franjas de las togas de los senadores romanos. El púrpura de las velas de la nave de Cleopatra, reina de Egipto…”

Vamos, un purpura molón que parece sacaban de la caracola de marras y que descubrieron de casualidad cuando el perro de alguién (en unas historias es el perro de Hercules y en otras el de la mujer de un gobernador de Tiro) mordió una caracola y se le quedaron la boca y los bigotes teñidos de morado.

Máscara de conchas de Thomas Boog, París. www.thomasboog.com

“Plínio el viejo, que es como el Google de la antigüedad, porque sabe de todo” prosigue Pantaleón “cuenta que hacían falta 10.000 caracolas para obtener un gramo de tinte púrpura y que eso apenas daba para teñir el borde de una túnica …. A cambio, la longevidad del púrpura de Tiro era legendaria: más de dos siglos más tarde ni el lavado ni el uso continuo aclaraban ni alteraban el profundo e intenso morado escarlata que daba a los tejidos. Los fenicios se hicieron ricos y famosos con su monopolio”

“Así que las caracolas sirven para teñir cosas?” digo, por decir algo, vamos, sólo por interrumpir.

“Ese sólo es uno de los múltiples usos de los moluscos” dice Pantaleón “esos fascinantes y extraños animales que han llegado a nuestros días prácticamente inmutables desde la prehistoria….” Esto se nos está yendo de las manos: se me ha puesto en modo catedrático de concología y ya no hay quien le pare….

Cuchara, siglo XVI, Victoria and Albert Museum

“Los moluscos bivalvos fabrican dos conchas iguales unidas por una especie de bisagra” dice el muy pedante “En la antigüedad algunos de ellos eran utilizados como efectivísimas pinzas depiladoras. En algunas islas del pacífico trozos de concha servían de armas, cuchillos, agujas, cucharas y hasta biberones improvisados. En Africa Occidental el caurí fue durante siglos moneda de cambio con la que se compraban suministros a los árabes y se vendían esclavos. Pero lo cierto es que las conchas de las frías aguas del Atlántico son conchas aburridas, y sólo fue con las nuevas rutas hacia las Indias y el descubrimiento de (o más bien topamiento con) América, que comenzaron a llegar a Europa las conchas y caracolas de aguas cálidas, mucho más coloridas y alegres…”

Aplique Maison Jansen

Obeliscos de concha de Tess Mosley

Con ellas, principalmente con los nautilus, los holandeses y alemanes, muy buenos orfebres ellos, empezaron a crear “copas” de la abundancia hechas de nautilus montados en bronce…

Del Ashmolean Museum de Oxford.

Cornelis Floris, siglo XVI

Wenzel Jamnitzer, 1550, Museo Kunsthistorisches, Viena.

“¿Es eso un nautilus?” pregunto “¡Pero si es blanco! Yo pensaba que todos los nautilus tenían rayas color cobrizo….!”

Wenzel Jamnitzer, siglo XVI

Versión actual, Klaus Dupont Berlin, www.klaus-dupont.com

“Y las tienen” confirma Pantaleón “pero si los sometes a un tratamiento con un ácido especial la capa exterior desaparece y queda el caparazón interior de madreperla”.

El siglo XVII fue el siglo de oro de las artes decorativas sobre caracola. En paralelo, surgía en Europa la fiebre del ya archifamoso “cabinet de curiosités”…

Casa de Thomas Boog, Elle Décoration (Francia) 2009

“Sinceramente” dice Pantaleón “a mi esto del gabinete de curiosidades siempre me ha parecido una marranada. Esos armarios atiborrados de bichos disecados, pájaros medio desplumados y demás cochinadas acumulando polvo francamente, me horripilan”.

Corona de conchas sobre biombo negro

Creel and Gow, Nueva York. www..creelandgow.com

Yo no sé si lo pondría todo junto pero muchos de los elementos que forman el “gabinete de curiosidades”, los corales, las mariposas, el cuerno de narval, el esqueleto de una langosta, me parecen absolutamente fascinantes. Se pusieron de moda en la época en la que partían de la metrópoli las grandes expediciones y llegaban noticias de descubrimientos botánicos, animales fantásticos, bestias marinas, minerales desconocidos, fascinantes caracolas… En los siglos XVII y XVIII el hombre ensanchaba a diario la frontera del conocimiento y eso se mezclaba aún con la superstición y leyendas de las tinieblas de la Edad Media. Convivían el álgebra y la alquimia, la matemática y la nigromancia, la ciencia y la magia. Unos estudiaban las construcciones calcáreas de las caracolas, otros anunciaban con el mismo tono de voz que Iker Jimenez en “Cuarto Milenio” que la sección de la concha de un Nautilus sigue la espiral aurea de los números de Fibonacci…

Espejo y consola de conchas

Todo ello contribuía a la fascinación del ser humano con los esqueletos de los moluscos. Porque eso son las conchas: caparazones externos que construyen los moluscos para protegerse de sus depredadores. Esqueletos fascinantes.

Espejo de conchas y amatistas, Christas South Sea Shells, Florida

Y del cabinet de curiosités que exhibía las conchas al “por menor” pasaron a la obsesión por la cantidad. Ahora que ya todos tenían conchas, se trataba de saber quien tenía más. Y así, llegó el Rococó. Llegó, según los libros, como antídoto a “los excesos del barroco” pero el Rococó, cuyo nombre mezcla la palabra “rocaille” (piedras) con “coquille” (conchas), es un exceso en sí mismo.

Se obsesionaron con la forma de la concha cuyas proporciones y aspecto copiaban hasta la saciedad….

Axel Vervoodt

y no contentos con copiar empezaron a “alicatar” espacios enteros de concha y así llegaron a uno de los inventos más absurdos del siglo XVIII (y parte de los otros): el grotto.

Cilwendeg House, Pembrokeshire

Sans Souci, palacio de Federico el Grande

Palazzo Borromeo, grotto de conchas.

¿Qué es un grotto? Una caverna o gruta artificial forrada de conchas, piedras de colores y caracolas, con motivos marinos, estalactitas, estalacmitas y alguna que otra estatua de deidades de mares y ríos. ¿Raro verdad? Pues en la alta sociedad del siglo XVIII tener un grotto era más necesario que ahora tener WiFi. Los hay por todas partes…

Neues Palais, Postdam

Woburn Abbey Grotto

“Algunos son fascinantes” dice Pantaleón “otros, la verdad, dan un poco de dentera. Porque, francamente, en materia coquille las hay bonitas y las hay asquerosas. Y nada que se construya con mejillones puede tener buen futuro…”

Pared de Mejillones, Susie MacMurray, Lo encontramos bastante repugnante… ¿qué opinais?

Goodwood House, el grotto de la Duquesa de Richmond

Los eruditos dicen que el grotto marca el principio y el fin del Rococó porque inician el camino al neoclacisimo: su inspiración viene de los clásicos romanos, de los “ninfeos” o grutas en honor a las deidades acuáticas que se construían, al principio, en grutas naturales cercanas a las costas…

Luis de Baviera, grotto de Linderhof con lago subterraneo incluido. En esto de hacerse castillos nadie superaba a Luis…

The Residenz en Munich, Grotto.

Hacerse un grotto o un ninfeo es caro, pero a pesar de esto, se siguen creando a día de hoy. Un ejemplo es la foto con la que comienza el blog, del número de julio de 2017 de la revista Veranda. Hay gente que se gana la vida pegando conchas en las paredes. Por ejemplo Blott Kerr-Wilson (www.blottshellshouses.com), o una artista americana que se llama Donna Moss y otra que se llama Cathy Jarman en Savannah (entre otros muchos). Otros se lo hacen ellos sólos…

Lilian y Ted Williams son unos señores americanos que se han hecho esto en su casa de la Provenza

Claro que la ingente cantidad de conchas y caracolas necesarias y el trabajo manual que implica el hacerse un grotto lo convierten en un capricho muy extravagante. Ya lo era en el siglo XVIII, así que los ingleses, siempre prácticos, se pasaron ya desde el XIX, a las manualidades de conchas…. Peligroso arte que pervive hasta nuestros días.

Esto es obra de una señiora que se llama Jane Pownoll, mujer de un marino, que empezó a hacer manualidades con conchas ya en 1770, año del que data esta replica de Sharpham House hecha con conchas.

“Esto de la concha es un tema delicado en el que es más necesario que nunca ejercitar el buen juicio “dice Pantaleón “Hay que tener respeto a la concha: no hay NADA más hortera que la concha desmadrada…”

Y no le falta razón, de lo sublime a lo horrible hay solo un paso. Sublimes son, en mi opinión, los apliques de Jansen

Los pendientes de Seaman Schepps y llos broches de Verdura…

Seaman Schepps

Fulco di Verdura, minaudière, broche y colgante

Sublimes me parecen algunos de los bustos cubiertos de conchas que se venden hoy en día…

And George (www.andgeorge.com)

 

Rooney Robinson Antiques

Y preocupantes son otras cosas que se ven por ahí y que, sin embargo, también levantan pasiones…

Alexander Mcqueen, de la exposición Savage Beauty en el Metropolitan Museum of Art

Thomas Boog hace maravillas con las conchas pero este cabecero de mejillones que ha colocado en su casa nos da un poco de dentera… Vïa Elle Décoration (Francia) 2009

Todo esto necesita, creemos, un segundo capítulo dedicado a los “frutos del mar” en la decoración, las dudas que presentan y lo que se puede hacer tras el verano con una pistola de pegamento y unas cuantas conchas…. y lo que posiblemente no se deba hacer nunca en aras a preservar el buen gusto.

Así que os emplazamos para aprovechar los últimos días de Agosto recolectando conchas y, si os apetece, leer la semana que viene el último y definitivo fasciculo sobre los amigos de Bob Esponja.

Hasta entonces esperamos vuestros comentarios e historias, filias y fobias, sobre el apasionante mundo del molusco!

 

 

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47 comments

  1. 2desdeelsur’s avatar

    Maravillo post, como siempre! !! Tengo botes con conchas, corales, nautilus, estrellas y todo lo que se pueda coleccionar … Pero, el grotto, nombre que acabo de aprender, me da grima y los adornos con conchas de mejillones, dentera! Me temo que el rococó ha hecho mucho daño.

  2. LuisR’s avatar

    Tema peliagudo has elegido hoy y miedo me da adentrarme en estas arenas movedizas, pero aún así no puedo dejar de sentir fascinación por las conchas y los gabinetes de curiosidades, eso sí, dejando de lado extravagancias malsanas, obsesiones enfermizas y manualidades de kindergarten, algo que es fácil de decir pero no de hacer por mi parte ya que como me inicie en esto de recoger conchas ya me veo montando mi particular grotto en el cuarto de baño ; )

  3. Paz .Sancho’s avatar

    Buenos días!!! Super interesante, como siempre!! Creo que en el tema conchas es donde únicamente soy minimalista; ahí sí que aplicaría el “menos es más “. Totalmente “escarrufada “, como dicen en Mallorca, con algunas fotos. Me ha hecho mucha gracia el comienzo; precisamente mi “NO-santo “, me trajo un “cadaver” de Cabrera (por su trabajo tiene que bucear allí). ” Thais Hanemastoma”, me presentó al bicho. Hay un cementerio submarino de esta especie en sus aguas, pues había una fábrica medieval de extracción y producción del púrpura in situ.
    Un placer leerte, como siempre!!!

  4. Luisa’s avatar

    Bea,
    gracias una vez más por ilustrarnos. Aprendo mucho! Muy interesante!

  5. Carmilla Quiros’s avatar

    La REPERA!!!! Sin palabras!!
    En casa tengo ( made un home), centros de mesa, copas… espejos… es un tema apasionante!!!
    Millones he gracias Bea!!!

    1. Beatriz’s avatar

      Quiero verlos Carmilla! Por favor..

    2. Chema Madrid’s avatar

      Maravilloso artículo y muy buenas fotografías. Estoy de acuerdo con el criterio a seguir para decorar con moluscos. Encuentro estético colocar sólo una tridacna (concha gigante) sobre una consola. También me gustan bastante los relicarios y arreglos florales que tienen multitud de conchas microscópicas, bajo un fanal de cristal antiguo y esa patina del tiempo que les da gran belleza.
      Me encanta leer y releer tus post, siempre aprendo cosas interesantes. Gracias y un gran saludo!

      1. Beatriz’s avatar

        Gracias por escribir Chema. Y tienes mucha razón!

      2. Eva Oleiros’s avatar

        Buenos días! Excelente post. Aun no me he recuperado de la escalera, el cabecero y el pullover de cuello chimenea, evocadores de Molly Malone. Echo en falta el símbolo patrio por excelencia: la capilla de las conchas de la isla de La Toja.
        Saludos.

        1. Beatriz’s avatar

          Te puedes creer q soy tan burra q no conocía el “símbolo patrio por excelencia” hasta aéreo lo has dicho? Gracias por ilustrarme. Avergonzada d mi incultura.

        2. ALEXANDRA DE ACILLONA’s avatar

          Jaja…prodigisa la manera de sacar partido de los moluscos…supongo que los de la escalera no son de verdad…?

          1. Beatriz’s avatar

            Me temo que sí! Igual llegó a un arreglo con un restaurante belga?

          2. Carmelo’s avatar

            Que buen artículo! Yo la casa de la playa tengo dos nautilus blancos sobre peanas de madera y alguna caracola grande a modo decorativo en alguna mesa o consola. Me encantan esos objetos para decorar casas veraniegas pero me parece un poco hortera si las descontextualizamos mucho. También me gustan mucho los erizos para decorar, en Anmoder tienen unas esculturas de Teresa de la Pisa que son espectaculares. También me gustan conchas y caracolas en fotoforoa con velas para sustituir las típicas hojas secas/piedrecitas/arena de colores.

            Las paredes me parecen bien si son del siglo XVII o XVIII pero las actuales me parece un poco drama, puedo entender la fascinación y novedad de la época pero las de ahora no me gustan mucho además de darme bastante repelus (lo de los mejillones es un drama en toda regla)

            1. Beatriz’s avatar

              Los erizos me encantan. Aún recuerdo esos veranos con erizos recién “pescados” secando al sol con la intriga de saber de qué color sería el esqueleto. Abrazos grandes Carmelo

            2. CPH’s avatar

              Me ha encantado!! Bravo por tu blog! Es divino!!!!!

              1. Beatriz’s avatar

                Muchas gracias Cristina, eres muy simpática! Gracias

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