Articles by Beatriz

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“¿Societé de la table? pero ¿de qué table, la redonda? ¿y cómo Alberto? ¿El de la mesa redonda no era Arturo?” pregunto al mono sumida en la confusión.

“Darling, me cansas horriblemente” me contesta el muy impertinente.

Imagen parcial de una mesa de Claude Lalanne que fue propiedad de Alberto Pinto y que se subasta la semana que viene en París.

“La Societé de la Table es el nombre de mi proxima web de cosas sobre el art de la table….” Me dice todo ufano.

” Societé de la Table, qué bien. Qué nombre más poco pretencioso.” le digo pero creo que no pilla la ironía porque no se inmuta.

Del catálogo de la subasta de Alberto Pinto (Christies)

“Y el rey de la table” prosigue, ignorándome “no puede ser otro que Alberto… ¡Alberto Pinto darling, no Alberto de los Belgas! No pongas esa cara que te van a salir arrugas.”

Así que efectivamente Pantaleón monta una web y ésta tiene por nombre “La Societé de la Table” y no, me explica, no es pretencioso, es lo que quedaba disponible en dominios punto com, y no, insiste, societé no es por el queso roquefort (que podía ser) sino porque su web pantaleónica no es una tienda al uso, es una tienda-club (???) del que formas parte al convertirte en cliente. Et voilá. Societé de la Table. ¿Y qué va a vender?

“Pues darling, todo artículos de primera necesidad” me dice “vajillas, manteles de hilo, cristalerías….”

Por ejemplo todo lo que veis aquí estará disponible en la web de Pantaleón (la langosta salero aún no!)

Efectivamente: ¡primera necesidad!

Pero volvamos a lo del rey Alberto. Confieso que soy mezquina. Mezquina y cutre porque lo del “Rey Alberto” lo sabía. Vamos que Christies subasta la colección de Alberto Pinto la semana que viene lo yo ya desde hace casi un mes y aquí estaba, callada como una p.¿Y por qué? Os preguntaréis. Pues porque hay una vajilla una jarra que quiero. Pero no quiero un poco, no. Quiero mucho. Con verdadera ilusión y pasión. Hasta el punto de haber roto la hucha cerdito, haber sacado el calcetín de debajo del colchón y juntado todos los “chines” para ver cuanto tengo. He presentado sendas pujas escritas y aunque que me voy a quedar sin jarra y sin vajilla lo saben hasta los chinos (los precios subirán como la espuma) estaba callada para no aumentar la competencia… (la competencia siendo vosotros, amables lectores).

 

Mesa del Catálogo de Christies.

“Pero tú no eres miserable darling” me amonestó el mono “no lo seas ahora”.

Y tiene razón. Así que lo cuento todo. Pero quisiera llegar con vosotros a un acuerdo entre caballeros (o damas) de la mesa redonda o de la mesa que sea: por favor, no piséis la manguera del bombero compañero. Si de repente os da por pujar por jarra o vajilla por favor escribidme para que no estemos pujando por lo mismo!. Dicho esto, y siendo leales a nuestros lectores, ni Pantaleón ni yo podemos privaros del deleite de echar un ojo al catálogo de la subasta de Christies trufado de plata, vajillas espectaculares (dejé de contar en la número 20), bibelots fantásticos, toneladas de soperas compañía de indias, cubiertos de vermeil y demás maravillas.

Lote de flores de porcelana, entre ellas algunas de Samuel Mazy y otras de Vladimir Kanevsky.Ver Los Falsos

Parte de la colección de animalitos de plata de Luiz Ferreira que se venden en la subasta de la semana que viene. Ver http://pantaleonylasdecoradoras.com/los-bichos-de-luiz-ferreira/

Alberto es eey de las mesas por derecho propio (ver libro en la sección libros recomendados) y por ese fondo de armario digno no de un rey, sino de toda una dinastía.

El armario de las vajillas. Y debe de ser uno de varios porque aquí no le caben todas….

“Nunca jamás nadie, pero nadie” insiste Pantaleón “ha puesto mesas como Alberto Pinto”.

Del libro “Tables” de Alberto Pinto.

“Y aunque tampoco conozco a nadie” continua el mono “ni siquiera Howard el Inclasificable, que tenga un stock como el de Alberto…”

Pantaleon y yo “necesitamos” esas setas de porcelana que Alberto coloca de centro de mesa si alguien sabe donde….

“Pero lo cierto es que hasta las más grandes maravillas pueden echarse a perder en manos de un inexperto” me dice “Sólo hay que ver las mesas que aparecen en las fotos del catálogo de Christies, llenas de las maravillas que pertenecieron a Pinto, pero tristemente faltas de la “gracia”, el flair que tenía Alberto para ponerlas…”

Claro que esa vajilla es para caerse de espaldas….da igual con qué la pongas

Esta vajilla es una de mis favoritas: una copia hecha por Mottahedeh de la porcelana rusa de la factoría Gardner de Moscú. Esta es la orden de San Jorge… un día os contaremos la magnífica historia de Catalina la Grande y sus empeños frustrados por tener una fábrica de porcelana imperial digna de tal nombre.

Esto a mi me parece un poco batiburrillo…. batiburrillo de lujo pero batiburrillo al fin y al cabo.

Idem… ¿Os habéis fijado que los franceses no ponen plato llano debajo del sopero y que colocan los cubiertos hacia abajo?

Si Alberto levantara la cabeza. Magnífico el biombo coromandel que se adivina al fondo. También sale a la venta. Sobre biombos de coromandel hablamos en su día ¿lo recordais? http://pantaleonylasdecoradoras.com/biombos/

Lo anterior demuestra que tener “material” es importante pero que aún más es saber bien qué hacer con él. Pinto lo sabía:

Esta mesa sale en el catálogo de la subasta y en el libro, es un “original” de Pinto. El rojo de la flores combina con el de las sillas falso chippendale y las dos figuras de bronce negro si las ves en el rastro les escupes, pero al verlas así puestas, en esa mesa, te hacen querer salir corriendo a por unas…

“Por eso, daaaaaarling, la Societé de la Table es una necesidad!” me dice el mono “tenemos el deber de intentar suministrar porcelana de lujo al mejor precio posible, manteles de hilo en colores nunca soñados, cosas caras para que te regalen otros y cosas baratas para comprarse uno mismo… con el compromiso de ayudar siempre a todos nuestros socios clientes a poner las mesas más bonitas del mundo en sus casas…. sacando chispas a lo que tienen, mezclando, disfrutando….y sin hacer insensateces.”

Esta vajilla es una vajilla insensata (lo es tanto que mejor ni la vendemos) pero las copas que veis y el mantel de hilo color verde agua son de un precio sensatísimo y también estarán disponibles a través de www.societédelatable.com cuando abra sus puertas en octubre

Mismo mantel, platos wedgewood de precio razonable con cubiertos y copas razonables.

A través de la web que nos están desarrollando unos simpáticos chicos salmantinos que, todo sea dícho, se están tomando su tiempo, también organizaremos cursos de flores, charlas de decoradores sobre el arte de la mesa, y demostraciones de cómo poner una mesa bonita. También tendremos una newsletter, un servicio de “acompañamiento” del cliente, ayudandole a sacar chispas a lo que se compre para que le quede lo más bonito posible de mil formas distintas y -esto es lo que más nos gusta – una especie de “carta a los reyes magos perpetua”….

Vajilla verdures de Raynaud.

La carta es como una especie de “lista de deseos” abierta, que podrás compartir (o no) o autorizarnos para que compartamos (o no) con quien te quiera hacer un regalo. Como una lista de bodas pero sin boda, de modo que si alguien va a pasar el fin de semana a tu casa, o quiere hacerte un regalo de cumpleaños, o darte las gracias por un favor, o hacerte un regalo navideño pueda ver qué es lo que te apetece de nuestra web y pueda regalartelo.

“Eso lo encuentro utilísimo” dice el mono “porque pones fin a todo ese dinero que, con toda buena intención, ha sido malgastado en cosas espantosísimas que no quieres”. How nice.

La lista de deseos tambien permite el “crowdfunding” conocido en estos lares como “el regalo conjunto”, para cosas un poco más caras. Y también asesoramos a novias en sus listas de bodas ayudandoles a hacerse con un “kit” completo pero sensato. Igual no todo lo que recomendemos sea de nuestra web, lo más posible es que le mandemos a comprar los platos de pan (es un decir) a Zara Home, porque lo que sí prometemos es ser absolutamente honestos, cercanos y amables. Creemos firmemente que una buena relación comercial sólo funciona si ambas partes están felices: queremos que lo estéís.

Todo (o casi todo) vía Societé de la Table.

Y en aras de la felicidad mutua y de la lealtad entre todos OS RUEGO tengais compasión de esta pobre oficinista bloguera y no me piseis mi vajilla rosa ni mi jarra verde… Es cierto que si lo hacéis posiblemente nunca me enteraré pero mi disgusto sería TAN grande que a la larga sé que os amargaría el karma!


Compañeros caballeros y damas de la Societé de la Table: todos para uno y uno para todos.

PD: La segunda parte de los Frutos del Mar ha sido reprogramada para fechas futuras. LLegará, pero más tarde. Mis disculpas.

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“Parte de la hegemonía comercial del imperio fenicio” me cuenta Pantaleón “se debe a un molusco”

Y yo que quería hablar de conchas de las que se cogen en la playa, todas rotas e insulsas, pero amorosamente tuyas por haber sido recolectadas con tus propias manitas … Y aquí estamos, con el imperio Fenicio, sin haber siquiera terminado el mes de Agosto.

Vía Veranda, Julio 2017

“El murex brandaris” prosigue el mono sin inmutarse “es un univalvo de hermosa caracola con una glándula que segrega un pigmento que tiñe los paños de púrpura”.

¿Ha dicho “univalvo”? Sí, lo ha dicho. Y no lleva ni un párrafo aún. Pero me concentro… estabamos en los fenicios que tenían una caracola que teñía las cosas de morado. Sorry, púrpura.

“Pero no de cualquier púrpura” continua Pantaleón “¡del mítico púrpura de Tiro! El llamado púrpura imperial. “¡El púrpura de los dioses! El púrpura de las franjas de las togas de los senadores romanos. El púrpura de las velas de la nave de Cleopatra, reina de Egipto…”

Vamos, un purpura molón que parece sacaban de la caracola de marras y que descubrieron de casualidad cuando el perro de alguién (en unas historias es el perro de Hercules y en otras el de la mujer de un gobernador de Tiro) mordió una caracola y se le quedaron la boca y los bigotes teñidos de morado.

Máscara de conchas de Thomas Boog, París. www.thomasboog.com

“Plínio el viejo, que es como el Google de la antigüedad, porque sabe de todo” prosigue Pantaleón “cuenta que hacían falta 10.000 caracolas para obtener un gramo de tinte púrpura y que eso apenas daba para teñir el borde de una túnica …. A cambio, la longevidad del púrpura de Tiro era legendaria: más de dos siglos más tarde ni el lavado ni el uso continuo aclaraban ni alteraban el profundo e intenso morado escarlata que daba a los tejidos. Los fenicios se hicieron ricos y famosos con su monopolio”

“Así que las caracolas sirven para teñir cosas?” digo, por decir algo, vamos, sólo por interrumpir.

“Ese sólo es uno de los múltiples usos de los moluscos” dice Pantaleón “esos fascinantes y extraños animales que han llegado a nuestros días prácticamente inmutables desde la prehistoria….” Esto se nos está yendo de las manos: se me ha puesto en modo catedrático de concología y ya no hay quien le pare….

Cuchara, siglo XVI, Victoria and Albert Museum

“Los moluscos bivalvos fabrican dos conchas iguales unidas por una especie de bisagra” dice el muy pedante “En la antigüedad algunos de ellos eran utilizados como efectivísimas pinzas depiladoras. En algunas islas del pacífico trozos de concha servían de armas, cuchillos, agujas, cucharas y hasta biberones improvisados. En Africa Occidental el caurí fue durante siglos moneda de cambio con la que se compraban suministros a los árabes y se vendían esclavos. Pero lo cierto es que las conchas de las frías aguas del Atlántico son conchas aburridas, y sólo fue con las nuevas rutas hacia las Indias y el descubrimiento de (o más bien topamiento con) América, que comenzaron a llegar a Europa las conchas y caracolas de aguas cálidas, mucho más coloridas y alegres…”

Aplique Maison Jansen

Obeliscos de concha de Tess Mosley

Con ellas, principalmente con los nautilus, los holandeses y alemanes, muy buenos orfebres ellos, empezaron a crear “copas” de la abundancia hechas de nautilus montados en bronce…

Del Ashmolean Museum de Oxford.

Cornelis Floris, siglo XVI

Wenzel Jamnitzer, 1550, Museo Kunsthistorisches, Viena.

“¿Es eso un nautilus?” pregunto “¡Pero si es blanco! Yo pensaba que todos los nautilus tenían rayas color cobrizo….!”

Wenzel Jamnitzer, siglo XVI

Versión actual, Klaus Dupont Berlin, www.klaus-dupont.com

“Y las tienen” confirma Pantaleón “pero si los sometes a un tratamiento con un ácido especial la capa exterior desaparece y queda el caparazón interior de madreperla”.

El siglo XVII fue el siglo de oro de las artes decorativas sobre caracola. En paralelo, surgía en Europa la fiebre del ya archifamoso “cabinet de curiosités”…

Casa de Thomas Boog, Elle Décoration (Francia) 2009

“Sinceramente” dice Pantaleón “a mi esto del gabinete de curiosidades siempre me ha parecido una marranada. Esos armarios atiborrados de bichos disecados, pájaros medio desplumados y demás cochinadas acumulando polvo francamente, me horripilan”.

Corona de conchas sobre biombo negro

Creel and Gow, Nueva York. www..creelandgow.com

Yo no sé si lo pondría todo junto pero muchos de los elementos que forman el “gabinete de curiosidades”, los corales, las mariposas, el cuerno de narval, el esqueleto de una langosta, me parecen absolutamente fascinantes. Se pusieron de moda en la época en la que partían de la metrópoli las grandes expediciones y llegaban noticias de descubrimientos botánicos, animales fantásticos, bestias marinas, minerales desconocidos, fascinantes caracolas… En los siglos XVII y XVIII el hombre ensanchaba a diario la frontera del conocimiento y eso se mezclaba aún con la superstición y leyendas de las tinieblas de la Edad Media. Convivían el álgebra y la alquimia, la matemática y la nigromancia, la ciencia y la magia. Unos estudiaban las construcciones calcáreas de las caracolas, otros anunciaban con el mismo tono de voz que Iker Jimenez en “Cuarto Milenio” que la sección de la concha de un Nautilus sigue la espiral aurea de los números de Fibonacci…

Espejo y consola de conchas

Todo ello contribuía a la fascinación del ser humano con los esqueletos de los moluscos. Porque eso son las conchas: caparazones externos que construyen los moluscos para protegerse de sus depredadores. Esqueletos fascinantes.

Espejo de conchas y amatistas, Christas South Sea Shells, Florida

Y del cabinet de curiosités que exhibía las conchas al “por menor” pasaron a la obsesión por la cantidad. Ahora que ya todos tenían conchas, se trataba de saber quien tenía más. Y así, llegó el Rococó. Llegó, según los libros, como antídoto a “los excesos del barroco” pero el Rococó, cuyo nombre mezcla la palabra “rocaille” (piedras) con “coquille” (conchas), es un exceso en sí mismo.

Se obsesionaron con la forma de la concha cuyas proporciones y aspecto copiaban hasta la saciedad….

Axel Vervoodt

y no contentos con copiar empezaron a “alicatar” espacios enteros de concha y así llegaron a uno de los inventos más absurdos del siglo XVIII (y parte de los otros): el grotto.

Cilwendeg House, Pembrokeshire

Sans Souci, palacio de Federico el Grande

Palazzo Borromeo, grotto de conchas.

¿Qué es un grotto? Una caverna o gruta artificial forrada de conchas, piedras de colores y caracolas, con motivos marinos, estalactitas, estalacmitas y alguna que otra estatua de deidades de mares y ríos. ¿Raro verdad? Pues en la alta sociedad del siglo XVIII tener un grotto era más necesario que ahora tener WiFi. Los hay por todas partes…

Neues Palais, Postdam

Woburn Abbey Grotto

“Algunos son fascinantes” dice Pantaleón “otros, la verdad, dan un poco de dentera. Porque, francamente, en materia coquille las hay bonitas y las hay asquerosas. Y nada que se construya con mejillones puede tener buen futuro…”

Pared de Mejillones, Susie MacMurray, Lo encontramos bastante repugnante… ¿qué opinais?

Goodwood House, el grotto de la Duquesa de Richmond

Los eruditos dicen que el grotto marca el principio y el fin del Rococó porque inician el camino al neoclacisimo: su inspiración viene de los clásicos romanos, de los “ninfeos” o grutas en honor a las deidades acuáticas que se construían, al principio, en grutas naturales cercanas a las costas…

Luis de Baviera, grotto de Linderhof con lago subterraneo incluido. En esto de hacerse castillos nadie superaba a Luis…

The Residenz en Munich, Grotto.

Hacerse un grotto o un ninfeo es caro, pero a pesar de esto, se siguen creando a día de hoy. Un ejemplo es la foto con la que comienza el blog, del número de julio de 2017 de la revista Veranda. Hay gente que se gana la vida pegando conchas en las paredes. Por ejemplo Blott Kerr-Wilson (www.blottshellshouses.com), o una artista americana que se llama Donna Moss y otra que se llama Cathy Jarman en Savannah (entre otros muchos). Otros se lo hacen ellos sólos…

Lilian y Ted Williams son unos señores americanos que se han hecho esto en su casa de la Provenza

Claro que la ingente cantidad de conchas y caracolas necesarias y el trabajo manual que implica el hacerse un grotto lo convierten en un capricho muy extravagante. Ya lo era en el siglo XVIII, así que los ingleses, siempre prácticos, se pasaron ya desde el XIX, a las manualidades de conchas…. Peligroso arte que pervive hasta nuestros días.

Esto es obra de una señiora que se llama Jane Pownoll, mujer de un marino, que empezó a hacer manualidades con conchas ya en 1770, año del que data esta replica de Sharpham House hecha con conchas.

“Esto de la concha es un tema delicado en el que es más necesario que nunca ejercitar el buen juicio “dice Pantaleón “Hay que tener respeto a la concha: no hay NADA más hortera que la concha desmadrada…”

Y no le falta razón, de lo sublime a lo horrible hay solo un paso. Sublimes son, en mi opinión, los apliques de Jansen

Los pendientes de Seaman Schepps y llos broches de Verdura…

Seaman Schepps

Fulco di Verdura, minaudière, broche y colgante

Sublimes me parecen algunos de los bustos cubiertos de conchas que se venden hoy en día…

And George (www.andgeorge.com)

 

Rooney Robinson Antiques

Y preocupantes son otras cosas que se ven por ahí y que, sin embargo, también levantan pasiones…

Alexander Mcqueen, de la exposición Savage Beauty en el Metropolitan Museum of Art

Thomas Boog hace maravillas con las conchas pero este cabecero de mejillones que ha colocado en su casa nos da un poco de dentera… Vïa Elle Décoration (Francia) 2009

Todo esto necesita, creemos, un segundo capítulo dedicado a los “frutos del mar” en la decoración, las dudas que presentan y lo que se puede hacer tras el verano con una pistola de pegamento y unas cuantas conchas…. y lo que posiblemente no se deba hacer nunca en aras a preservar el buen gusto.

Así que os emplazamos para aprovechar los últimos días de Agosto recolectando conchas y, si os apetece, leer la semana que viene el último y definitivo fasciculo sobre los amigos de Bob Esponja.

Hasta entonces esperamos vuestros comentarios e historias, filias y fobias, sobre el apasionante mundo del molusco!

 

 

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Pantaleón, en traje de chaqueta mil rayas y Abelardo en su nuevo uniforme de verano (con clara inspiración marinero del acorazado Potemkin) partieron ya hace unos días. No quisieron decirme a dónde iban y confieso que hubo un momento de pánico en el que, viendo la cantidad de equipaje que llevaban, pensé que Pantaleón se iba de nuevo. “Daaaarling!” me dijo el mono subiéndose al Bentley abarrotado de baules “no seas tontina… ¿irme sin avisar? ¡Yo nunca haría eso!”

Boda de Kristy O’Neill y Brett Shapiro en Positano, verano 2016, Villa Tre Ville. Vía Instagram. Además de la maravillosa glicinia y la espectacular vista, esta mesa funciona por el color azul de las copas y la repetición incesante de los mismos elementos.

“Además” dice “me necesitas más que nunca ahora que has decidido lanzarte a hacer la tontería esa…” La tontería esa. De eso entre otras cosas, os hablaré en septiembre. Por ahora lo que quiero es contaros una cosa y hacer una petición.

La cosa a contar: Mi querida Mana Briz, dueña de El Almacen de Loza, una de las tiendas más divertidas de Madrid (si no la conocéis id, C/ Nuñez de Balboa 46, entre Ayala y Hermosilla) convoca un CONCURSO DE MESAS DE VERANO que tiene como premio una maravillosa vajilla. Las bases del concurso, del que Pantaleón es jurado junto con cuatro grandes amigos, las podéis ver en Instagram (@elalmacendeloza) pero es fácil:

  • Las fotos de las mesas han de publicarse en Instagram con el hashtag #concursomesasverano2017 IMPORTANTE: hay que hacerlo desde una cuenta con perfil público (abierto) para que puedan verse. Los tímidos: podéis publicarlas bajo seudónimo.
  • Tenéis de plazo hasta el 15 de septiembre
  • Podéis mandar cuantas mesas distintas queráis  PERO por favor NO doscientas fotos de una misma mesa, TRES fotos a lo sumo, ¡elegidlas buenas!. Os recomiendo que saquéis varias fotos, una de ellas cenital y que comprobéis todo bien antes de enviarlas, siempre hay una esquina que sale mal o aparece un algo torcido… como me pasó a mi en mi foto de abajo!

Foto propia: Platos y hoja ensaladera y cuenco para pan pintados por mi. Casi todo lo que hay en la foto estará disponible en octubre en la web www.societedelatable.com

Algunos consejos: cuidad la foto, es importante. Hay mesas maravillosas que en foto salen feas y otras que no lo son tanto que parecen más porque la foto es buena. Si no sois pros, mejor evitar la foto nocturna, la iluminación es más dificil y la luz de las velas nunca sale tan bonita como es. Son más fáciles de fotografiar las mesas largas, las que ahora llaman “imperiales” (Aaagh!) que las redondas o cuadradas. Ante la duda, foto cenital (desde arriba) es la más fácil.

Foto de Serena Fresson a la que sigo en Instagram entre otras cosas por las mesas tan maravillosas que pone.

Cuidad el mantel… si la mesa esta sosa un mantel estampado levanta a un muerto… pero salvo si sois unas expertas, alejaos del mantel estampado combinado con la vajilla con dibujos… es peligroso!

Foto propia, cena verano 2016

Si no sois duchos en el asunto de las flores, una maceta con una planta (¡o muchas plantas!) resuelve todo maravillosamente…

Hubert de Givenchy. Hotel d’Orouer. Las humildes macetas de terracota mezclan fenomenal con el impecable mantel de hilo blanco y el fulgor de la plata y los candelabros de bronce.



Las lucecitas también alegran mucho las mesas veraniegas, pero acordaros de fotografiarlas con luz adicional…. .

Una misma y sencilla vajilla blanca (que según Pantaleón es el “little black dress de la mesa”) puede dar para muchos looks distintos jugando con el mantel y los accesorios… y no sólo el azul es veraniego, el mimbre, la paja, incluso la arpillera, pueden ser veraniegos…

Mantel de arpillera.

Verano 2015

Y antes de fotografiarlo todo acordaos de comprobar que cada cosa está en su sitio… el plato de pan, los vasos, los cubiertos (especial atención a los de postre, la mesa de abajo, perfección absoluta, os puede servir de guía)

 

Una mesa veraniega de @paz_qb ganadora del concurso de mesas de Navidad 2016,

Espero con ilusión vuestras fotos y sobre todo, que disfrutéis enormemente de los buenos ratos que paséis con vuestros amigos y seres queridos alrededor de una mesa. Al fin y al cabo, la mesa es sólo un escenario, un decorado que se prepara para recibir a los protagonistas de la obra, que sois vosotros. ¡Buen verano! Que lo disfrutéis a tope. ¡Nos vemos en Septiembre!

NB; La petición: necesito alquilar un “zulo”… donde pintar porcelana. Ahora tengo instalado mi taller en una antigua y maravillosa portería de la que, por desgracia, me tengo que ir. ¿Alguien conoce a alguien que alquile en Madrid… no sé, un garaje con ventana,  un bajo interior, un semisótano, una antigua portería o algo similar? Si es así por favor decidmelo! Tamaño aprox 40m2, al menos una ventana, un cuarto de baño y si es posible – no indispensable – calefacción. Y, puestos a pedir, todo ello a ser posible en una calle donde no sea imposible aparcar y que tenga portero/conserje para recibir los paquetes ¡Sé que es dificil! Os agradeceré de corazon toda ayuda posible, prometo que soy la mejor inquilina del mundo!.

 

 

 

 

 

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En 2007 Muamar al Gadafi (Q.E.D) vino de visita privada a España. El asunto, que llevaba meses preparándose, al final se liquidó en apenas tres días en los que el líder y su séquito de 50 vírgenes y 150 ayudantes cruzaron la mitad de la península en una comitiva sin fin de todoterrenos negros con cristales tintados. Muamar llegó a Sevilla, donde se suponía se iba a alojar en una finca de la sierra sevillana con la intención de cazar y dar una cena. La organización del evento cinegético-festivo quedó a manos de una eficaz sevillana que localizó la finca en cuestión, dotada de todo tipo de lujos y comodidades pero cuyos cuartos de baño hubo que reformar para incluir, en todos ellos “el chorrito del líder”. A la sazón: un chorro de agua a presión que sirviera para el lavado de las posaderas post utilización de las mismas. Parece ser que el uso de papel higiénico no es compatible con la estricta observancia del Islam que practicaba el líder.

“¿Todo esto es cierto?” pregunta Pantaleón

“Lo es” confirmo “lo sé de buenísima tinta. Eso y que hubo que encontrar un macho cabrío para una celebración que jamás tuvo lugar y que acabó prestando sus servicios en un tercio de La Legión.” (la cabra, no Gadafi, aclaro)

“Confirmas también” pregunta el mono “que las vírgenes eran vírgenes porque tenían bigote?”

“¡No, Pantaleón! ¡No confirmo tal cosa!” protesto indignada “además… yo no quiero hablar de la guardia amazónica, quiero hablar del chorrito….”

“C’est pas vrai!” me dice el mono escandalizado “¡no es posible que pretendas hablar de eso!”

“Sí ” insisto “pero no del chorrito del líder, sino de otro tipo de chorritos, en concreto los de las fuentes”

Coté Maison

Un lector pidió, dadas las fechas, un post sobre piscinas. Pero el post sobre piscinas (en Pantaleónico “ambercas”) ya lo escribimos en su momento (Piscinas ) y no han habido novedades relevantes, ni filosóficas ni pictóricas, que nos hagan querer añadir nada más al respecto. Pero sí creemos que merece un post la “hermana fea” de las piscinas-albercas: la fuente-estanque.

Nuevo Estilo

Soy muy rústica, lo confieso, por eso, lo mismo que me gustan más las albercas que las piscinas, me declaro fan incondicional de las “fuentes-abrevadero”.

Pierre Bergé, casa de la Provenza, en Greenworld Magazine Agosto-Septiembre 2013

“Fuentes donde las hacen bien es en Roma” me dice el mono añadiendo su dósis culta  “chorritos los dominan en los jardines del Generalife, y en San Petersburgo Catalina la Grande se hizo unos jardines con lo mejor que se despacha en fuentes…”

“Yo estaba pensando en algo más discreto” contesto.

“Ah!” dice Pantaleón pensativo. Y añade: “En la plaza de San Juan de la Cruz en Madrid hay una fuente que en mi época llamaban “La Parturienta” porque por el día rompía aguas y por la noche daba luz….”

No, tampoco eso.

House & Garden

Pienso en la bañera de exterior, el estanque de nado, el abrevadero donde remojar los pies… algo pequeño y discreto que quepa en cualquier parte, algo que sea a las piscinas lo que el “Smart” es a los coches…

Atlanta Homes

Humilde pero chic…

AD España, foto de Ricardo Labougle.

Pequeño pero espectacular…. medio rústico, con fondo de piedra o de cemento pulido… algo que no se sepa bien lo que es, si fuente, estanque, piscina o poza…


Que quepa en poco espacio… incluso quizás en un pequeño patio…

Mi casa decoración

Riad en Marrakech

“Algunas de las de arriba son un poco más que simples fuentes, darling” dice el mono.

Sí, lo reconozco… algunas son más piscina que fuente, pero insisto en que la idea original de la fuente me sirve. Algo de 2×2 y con chorrito… eso me es más que suficiente para aliviar los rigores del estío…

Esta no es de mis favoritas, pero también sirve. Humilde pero utilitaria.

 

 

me basta hast con ducha! Con estos calores, soy de fácil conformar. En tiempo de estío cualquier “chorrito” es bueno. ¿O no?

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