March 2017

You are currently browsing the monthly archive for March 2017.

“Así que mi amigo Pepe se encargó una casa por teléfono en las profundidades del campo Argentino” me dice Pantaleón “¡por teléfono, darling, por TE-LE-FO-NO!!! I tell you!” hace una pausa teatral y cierra los parpados con cara de dolor “Y no uno de esos que mandan fotos o hacen videoconferencias, ¡nooo!” continua “¡no! Uno clásico, de los que están pegados a la pared y tienen esos cable-tirabuzón que se enredan con todo…!”

Sí, sí, que lo pillo. Lo que viene siendo un teléfono.

House & Garden marzo de 2016, Davide Lovatti

“….y entonces le llamaron cuando ya estaba terminada y le preguntaron que de qué color quería pintarla. ¡Color! ¡le preguntan el color a un tipo que encargó una casa entera sin planos ni fotos a un albañil de las profundidades del Chaco! Y claro, como le dá igual todo dijo que la pintaran del color que fuera allí costumbre”

“Y ¿de qué color la pintaron?” pregunto

“Rosa”

“¿Cómo?”

“Rosa” repite Pantaleon.

Pues el albañil de las profundidades de El Chaco resultó ser un genio porque rosa es ahora lo más. El color de moda. El que va con todo. El que todos quieren. Lo más chic.

Comedor Rosa de Mathilde Agostinelli por Jacques Grange.

Y sí, yo también tenía mis reticencias habiendo pasado la mejor parte de mi infancia en una bombonera rosa y blanca por arte de Colefax & Fowler y mi santa madre, pero era un prejuicio infundado. En estos momentos estoy 100% convencida de las bondades de un salón rosa.

Alessandra Branca, Kips Bay 2016

Para empezar, te hace mejor cara. Lo prometo. La primera vez que oí – bueno mejor dicho leí- eso fue en un libro de Nicky Haslam (“Sheer Opulence”) en el que Nicky decía con una autoridad y seguridad apabullantes que él ponía algo de rosa en todos los cuartos porque le hacía a uno mejor cara. Y el mono y yo, lupa en mano, pasamos horas, como quien busca a Wally, buscando obsesivamente el toque rosa en todo interior de Haslam, para comprobar la veracidad de la afirmación. Y sí, soy consciente de que la gente normal no lo hubiera hecho, pero mi mono no es normal y ¿you know what? sospecho que yo tampoco.

Casa de Carolina Herrera Jr., Elle Decor

Horas más tarde, yo medio bizca y el mono con jaqueca, estabamos a punto de presentar una queja formal a la editorial del Haslam porque había muchos sitios donde el rosa brillaba por su ausencia, y uno no puede hacer afirmaciones categóricas como esa de cualquier manera… cuando al seguir leyendo veo que el chico Haslam este va y dice que el toque rosa muchas veces está ¡en las bombillas! que él pone bombillas rosas para mejorar la luz y que dé la ansiada buena cara.

Jaime Parladé

Más Jaime Parladé. Excepcional rosa. AD España.

Y ahí es cuando yo comprendí que la ansiada sabiduría decorativa reside en las profundidades rurales de nuestros paises porque cuando yo era pequeña, antes incluso de vivir en la bombonera rosa, era cuidada por mi adorada Antonia, oriunda de La Cumbre, un pueblo a unos 10 km de Trujillo. La delicatessen local es el higo chumbo. Y el port aventura autoctono es una inclinación de piedra lisa tipo tobogán donde te tiras con una rama entre las piernas y que recibe el nombre de arrastraculos. Es el sitio donde he sido más feliz en mi vida. De allí era mi Antonia, que nunca había visto el mar hasta que cumplió los 40 y lo vio conmigo, mico enano, de la mano. Gran momento.

Chumberas y rosa, espectacular combinación.

Pero me distraigo. A lo que voy: hete aquí que su mico enano (yo) enfermó de sarampión y Antonia, diligente ella, se puso manos a la obra. Cuando mi madre volvió a casa me encontró vestida con un pijama rojo, envuelta en una manta roja, con un lazo rojo en el pelo, en un cuarto de luz roja gracias a los pañuelos rojos que cubrían toda lámpara y bombilla. Eso es lo que se hace en La Cumbre para curar el sarampión (o para que no se vean los granos… )

Allí descubrí que la luz rosada hace maravillas. Así que Haslam tiene razon. Ha debido veranear en La Cumbre. Y el resto del mundo ha amanecido ahora, en el 2017, a lo que Haslam, Antonia, Pantaleón y mi madre ya sabían desde hace tiempo: el rosa lo mejora todo. Mi primer contacto con el salon rosa fue este de Veere Greeney…

“Me pareció muy audaz” confiesa Pantaleón.

A mi también. Me gustó muchísimo pero pensé que era por la tela a grandes cuadros azules que siempre me ha gustado, el maravilloso ventanal, el contraste en blanco…

“Pensaste que quedaría igual de bien aunque hubieran pintado la pared de otro color, ¿a que sí?” me pregunta el mono.

Pues sí, tiene razón, lo pensé.

“Y es precisamente el rosa lo que la hace interesante…”

Veere Grenney, The Temple

Nunca lo hubiera pensado pero parece que es así. El genial Daniel Romualdez acaba de decorar las oficinas de Lauren Santo Domingo (Moda Operandi) en Nueva York, y ¿de qué ha pintado las paredes de una oficina? De rosa

Daniel Romualdez, oficinas de Moda Operandi en NY

Y esta silla es doblemente magnífica por ser rosa…

Silla Julius disponible, entre otros en la web de Dering Hall (US) o Duistt (Portugal)

Y el año pasado el hit de la restauración Londinense, Sketch, triunfó siendo rosa…

Sketch London

“Y ya hemos visto que los grandes Parladé, Jacques Grange, Haslam, trabajan el rosa” le digo a Pantaleón.

“Y Hicks, darling” me dice el mono “ya desde los 60”

David Hicks, via Domino.

Más Hicks. Maravilloso rosa empolvado.

“…Y Alessandra Branca, y Miles Redd…”

Miles Redd

“Pero hay claves para usar el rosa con éxito” me dice el mono

“¿Ah sí?” me intereso.

“Sí” me dice “fijate en las fotos. Para empezar a hablar siempre un toque de negro. Si no el rosa se vuelve cursi…”

Aquí Ben Pentreath, del que normalmente somos muy fan, se olvida del toque negro y pasa lo que pasa.

“Si se puede también algo rojo…”

“¿Como cuando el sarampión?”

“Como cuando el sarampión” confirma el mono

Manfredi della Gherardesca, rojo en las sillas negro en suelo y lámpara. AD.

 

El inefable Howard Slatkin (¿os acordais de él? Ver Howard el Inclasificable) Negro en rodapie, lámpara y suelo.

“Muy, muy chic con algo de dorado” añade el mono

 

Platos de Suite One Studio

So Haute

“Y para modernizarlo del todo…”

“¿Qué? ¿Para modernizarlo qué?”

“Hummmm… averigualo tú sóla, darling” me dice el mono didactico “mira las fotos de arriba, ¿qué es lo que saca el rosa del siglo XX y lo coloca rabiosamente presente en el XXI…”

Vuelco los ojos sobre las fotos de arriba… casi lo tengo, pero Pantaleón no se resiste a darme una pista: “Algo que siempre han sabido los toreros darling… rosa y…”

“¡Amarillo!!!!” Contesto como quien completa el Rosco de Pasapalabrá.

Y voilá: amarillo

Kit Kempt, House and Garden

Y todo esto hace tiempo que se sabe en El Chaco, Argentina y en La Cumbre, Cáceres.

Y nosotros aquí, yendo de listos.

¿Os atrevéis con el rosa?

PD: Si os gusta Pantaleón ¿nos haríais un favor? Compartidlo en redes sociales, contadlo a vuestras vecinas y amigas… ayudadnos a reclutar más Pantaleon-fanatics!! Por favor. Si nos odiais… ponednos verdes!! siempre caerá un nuevo fan aunque sea por llevaros la contraria!

 

 

 

Tags: , , , , , , , ,

Pantaleón lleva parloteando un rato y tengo que confesar que, abstraída en mis pensamientos, no le he estado haciendo mucho caso.

Oigo palabras sueltas de fondo: “Y entonces …Boni … rosa …”

“No, Pantaleón, no” corrijo distraida “lo que era rosa no era el Boni – ni tampoco el Tigretón – era la Pantera Rosa ¿no te acuerdas?”.

El mono me mira con una mezcla de asombro y furia.

“Pero… pero… “ alcanza a decir rojo de ira “¡eres una perfecta idiota! ”¡No has escuchado una sola palabra de lo que he dicho!”

 

Cierto. Tardo un rato largo en calmar al mono suplicando profusas disculpas. Efectivamente parece que el tema e conversación no giraba entorno a los grandes hits de la bollería industrial de mi infancia sino sobre otro Boni: Marie Ernest Paul Boniface de Castellane, conde de Castellane-Novejean y posteriormente marqués e Castellane.

Mañana, martes 7 de marzo, Christies subasta en París muebles y objetos de arte de la colección de Boni de Castellane y su mujer, la riquísima americana Anna Gould. Dicen que será una de las subastas del año. Podéis acceder al catálogo pinchando aquí.

Cuando Pantaleón, debidamente apaciguado, accede a regañadientes a volver a contarme la historia de Boni, me asombra no haber escuchado con atención la primera vez. .

El que a los 27 años fue el hombre más rico de Francia y a los 65 murió en la pobreza vivió la fortuna y la desfortuna, la frivolidad y el sufrimiento, la opulencia y la penuria con el mismo despreocupado charme. Boni de Castellane y Anna Gould fueron las estrellas más rutilantes del París de la Belle Epoque. Lo cual es decir mucho pues el París de la Belle Epoque era una vía Lactea de estrellas rutilantes.

Ella era muy rica. Obscenamente rica. Riquísima. Hija adorada del rey de los ferrocarriles de Estados Unidos, Anna aportó a su matrimonio una dote equivalente a 3000 millones de euros de los de ahora. Lo que Abelardo llama “un buen pico”. Junto a sus millones aportó un carácter timorato y una nariz con forma de tubérculo. Boni aportó lo que tenía, que no era poco: era ingenioso, divertido, culto, sofisticado y el orgulloso miembro de una de esas venerables familias francesas tan vetustas que consideran a Carlomagno como un poco… “arriviste”.

Boni de Castellane

Anna Gould, con su tuberculo.

“Pero hete aquí que a Boni le gustaba vivir bien y era además muy generoso… espléndido… casi pródigo diría yo” me cuenta Pantaleón “y de los Castelllane recibió la casta, pero lo que es la pasta ¡se la pulió entera…!”

“¿Y qué hizo?” pregunto

“Los acreedores del jovial Boni , desesperando de poder cobrar lo que les debía lo embarcaron camino de Nueva York con instrucciones sobre hacerse con una rica heredera. Visualiza chérie” me dice el mono “Boni era, como dice un biógrafo suyo: “muy dandy, muy rubio, muy joven, muy encantador, demasiado encantador, muy divertido, muy apuesto, muy gran señor”. Así que la pequeña y feúcha Anna, educada en el estricto y serio protestantismo del nuevo mundo, no tenía nada que hacer. Ella como tirar a parado: pobrecita mía, cayó rendida a sus pies.”

Boni decía de ella que “Superbe vue de dot” (juego de palabras, dos – espalda – y dot -dote- suenan parecido en francés. La traducción literal sería “magnifica vista de dote/espaldas”)

Su gran historia de amor la resume el propio Boni en un capítulo de sus memorias: “Nuestras miradas se encontraron, nuestras manos se encontraron, nuestros labios se encontraron y entonces, nuestros abogados se encontraron”.

Así que con esta pasión, nuestros modernos Tristan e Isolda se casaron en Nueva York y pusieron rumbo a París donde Boni, gran Pygmalión, se propuso cultivar a Anna “des-asnandola” un poco…

Escritorio de viaje de Cartier, realizado en jade, coral, lapislázuli, perlas, aventurina, cristal de roca y brillantes. Incluye reloj, tintero y estuche para plumas. Encargado por Anna Gould en 1926. Estimación 1.000.000-1.500.000€

Provisto de fondos ilimitados Boni puso manos a la obra y, para empezar a hablar, se hizo con un par de chateaux y una fabulosa goleta de de tres palos del tamaño de un buque escuela. El “Walhala” tenía casi 100 metros de eslora y otros tantos marineros de servicio. Era un barco tan magnifico como su dueño. En él Boni y Anna bordearon Noruega y arribaron a San Petersburgo donde causaron sensación, a su vuelta, camino del Mediterráneo, en cada puerto se daban maravillosas fiestas a bordo para cada duque, gran duque, príncipe o princesa que existiera en Europa. En Cowes dieron un baile a bordo para el príncipe de Gales.

De vuelta en Paris, para celebrar el 21 cumpleaños de Anna, Boni dió una fiesta inspirada en otra famosa que Luis XIV dio en 1664 . Para ello alquiló el Bois de Boulogne entero y procedió a colgar de sus árboles 80.000 faroles verdes venecianos, cubrió kilometros de hierba con alfombras persas, creo caminos iluminados con velas, colocó una orquesta de doscientos músicos para que bailaran sus invitados y contrató a ochenta bailarinas de la Opera de Paris que bailaron el lago de los cisnes en una plataforma colocada en mitad del lago. Boni era fabulosamente fastuoso incluso para su fabulosamente fastuosa época.

“Para poner la guinda en el pastel” continua Pantaleón “y ya llegamos al motivo de la subasta de mañana” me anuncia “compró una manzana entera en Paris, 3500 metros de parcela en la Avenue Foch, y encargó un palacio entero inspirado en el Grand Trianon de Versailles. Lo llamó el Palacio Rosa, por el color del marmol de la fachada. Un rosa perfecto. A pesar de que lo extrajeron de la misma cantera usada por Luis XIV, Boni era un cliente exigente: Hubo que cambiarlo varias veces hasta lograr el rosa perfecto. Por dentro era como la cueva de Aladino: los mejores muebles, los mejores cuadros, la mejor porcelana. Una escalera doble copiada de la escalera de los embajadores en versalles. Los mejores tapices de los gobelinos. Un impresionante Rembrandt que está ahora en la Frick Collection de Nueva York, otras muchas cosas que ahora se encuentran en el Louvre, pero algunas cosas se mantuvieron en la familia, como lo que se vende ahora en Christies que pertenece a la colección de su nieta Diana.

Encima del bureau plat estilo Luis XV pastel de Jean Baptiste Perroneau, parte de un par (estos no proceden del Palacio Rosa). Estimación 80.000-120.000 €

Grand Trianon, del que era copia casi exacta el Palais Rose en la fachada que daba a la Avenue Foch. La fachada de la Avenue Malakoff tenía dos pisos porque, al igual en el el Grand Trianon, había un desnivel.

Palais Rose, Cour d’honneur que daba a la Avenida Malakoff

Escalera interior inspirada en la escalera de los embajadores de Versalles, en mármol rojo y negro. Acceso desde la Cour d’honneur. Esta maravilla se encuentra ahora “recreada” en algún lugar de Estados Unidos.

El magnífico Palacio Rosa no sólo era estéticamente perfecto sino que además reunía todas las comodidades de la vida moderna: todas las habitaciones, incluso las del servicio, tenían calefacción central y agua caliente. En la entreplanta existía una épicerie y una patisserie dentro de palacio, todo eso necesario en una casa con un comedor de “diario” para 180, un teatro y un salón de baile donde cabían 1000 personas sin muchas estrecheces.

Del catálogo de Christies. comedor del piso de Diane de Castellane. Fijaos en los dos muebles buffet y los pots de piedra y bronce colocados sobre ellos. Ambos se subastan mañana. También la mesa de comedor estilo Luis XVI pero del siglo XX (estimación 2.000-3.000€). Los muebles bajos son de época Luis XVI con elementos de marquetería Boulle originales de la época Luis XIV; estan estampillados Jean-Louis Faizelot Delorme, aprox. 1770-1780. Las sillas, estilo Luis XV, son un total de 16 (dos del siglo XVIII y el resto de mediados del XIX) y su estimación es de 4.000-6.000 €

 

jarrones pot-pourri Napoleón III en bronce y marmol azul “Turquin”. Estimación 30.000-50.000 €

El asunto es que Boni parece que no era el paradigma de fidelidad conyugal. Se dice que se refería genialmente al lecho conyugal como “el reverso de la moneda”. Posiblemente más por hacer una gracia que por pensarlo de verdad porque se las apañó para tener tres hijos en “la capilla expiatoria”, que es como llamaba al dormitorio de Anna. Pero tras una larga de lista de poco discretas amantes y varios notorios duelos a pistola o a sable (Boni era magnífico hasta para eso) Anna se hartó del todo. En 1906 las obras de extraordinariamente bello Palacio Rosa se pararon de golpe. Anna pidió la “separación de cuerpos” y meses más tarde el divorcio. Era la ruina.

Catálogo de Christies, piso de Diana de Castellane, los “huevos” de porcelana de Sevres colocados en la chimenea también forman parte de la subasta de mañana. Christies opina que probablemente son el único ejemplo existente del modelo “côte de melon” de Sevres. Estimación 80.000-120.000 €

 

Anna puso al conde Boni de patitas en la calle y, dos años más tarde, hizo un “upgrade” a princesa casándose con Hélie de Tayllerand-Périgord, príncipe de Sagan ,que era para más Inri, primo de Boni. Cuando en una cena preguntaron a Boni si conocía a Hélie, Boni contestó: “Pero ¡claro que sí! Hemos servido en el mismo cuerpo…!”

Nuestro favorito, detalle de un morillo (parte de un par) de chimenea Luis XV, 1745,

La nulidad tardó un tiempo en llegar. Un periódico de la época dice que ningún proceso de nulidad ante la Rota, desde aquel que enfrentó a Enrique VIII con Catalina de Aragón y creó un cisma, tuvo entretenidos a tantos cardenales. Anna hizo una compuestísima lista de motivos, y de amantes. Mientras tanto Boni, a los 39 años, pasó de ser el hombre más rico de Francia a tener que aprender a ganarse la vida con un trabajo. Así que prueba a ser periodista y luego se convierte en anticuario. Se adapta s su nueva situación con elegancia y buen humor porque como dice de él su Biografo: “era básicamente un buen hombre, de espíritu jovial y dinámico, con gran sentido del humor, sustentado por su fe y su amor a sus hijos”. Así que supera este pequeño bache de la fortuna. Vivió de poner sus conocimientos y extensa cultura al servicio de otros, haciendo de cicerone y experto para muchos americanos ricos que venían a Europa a comprar arte y antigüedades. Sobre eso, Boni lo sabía todo y además tenía un ojo excelente. Gracias a él existen hoy en día en America multitud de piezas que son el orgullo de las colecciones de muchos museos.

Cómoda de Jean Henri Riesener, 1780. Estimación 300.000-500.000 €

Gueridon Consulado en bronce y marmol negro, es el que aparece en la primera foto de este post. Estimación 120.000-180.000 €

Boni escribió unas memorias. En dos tomos. El primero, titulado “Cómo descubrí America” parece que tocó ampliamente las (también amplias) narices de su ex-mujer. El segundo “El arte de ser pobre” es una delicia de ingenio, encanto y cotilleo. El problema de Boni, como el de Oscar Wilde, parece haber sido ser excesivamente ingenioso e incapaz de resistirse a soltar un “bon mot”.

Pequeños muebles de apoyo en marquetería Boulle con fondo carey, de época Luis XVI, aprox. 1780, con estamplillas de Etienne Levasseur y Adam Weisweiler. Con estampilla de la Jurande de Menussiers (JME). Estimación 600.000-1.000.000 €

Sospecho que era infinitamente mejor que lo que sus ingeniosas frivolidades dejan entrever. Era un hombre de su época. Un gran señor. Para lo bueno y para lo malo. Sufrió una enfermedad degenerativa con inmensos dolores sin que nadie jamás le oyera quejarse una sola vez. Trabajó como interprete para los ingleses en la primera guerra mundial y fue hecho prisionero por los alemanes. En cuanto fue liberado, en “true Boni style” decidió desquitarse vendiendo su apartamento e instalándose a vivir en el Ritz. Hablaba con enorme frivolidad de temas improtantes pero al mismo tiempo fue un joven diputado que se llevaba a sus votantes de calle y que tenía interesantísimos proyectos en asuntos de política exterior. Recibía en su apartamento, cuando no tenía dinero, con la misma generosidad, amabilidad y exquisitez que cuando nadaba en millones. Boni inspiró el personaje de Roger de Saint-Loup en “A la recherche du temps perdu” de Proust. Irónicamente, Boni ni siquiera se molesta en mencionar a Proust en sus memorias.

Cortinas (portières) de la segunda mitad del siglo XVIII, según Chrities probablemente de la Manufacture de Beauvais. Estimación 4.000-6.000 USD

En 1924, unos pocos años antes de morir, Boni funda “La demeure historique” una asociación destinada a conservar el patrimonio histórico inmobiliario en manos privadas. Es irónico porque su propio y adorado Palacio Rosa fue demolido en 1969 para construir un edificio de apartamentos de acongojante mediocridad. Pompidou no quiso salvarlo porque lo consideró carente de “mérito histórico”. Pero la gente del barrio se acercaba tras la demolición a buscar entre los escombros y se llebaba a casa los pomos de las puertas y hasta la fuente del jardín. Un americano compró marmol, escalera y estructura completa para volverlo a montar en algún sitio del estado de NY.

Vista de Venecia de Francesco Guardi, uno de los hits de la subasta. Estimación entre 4.000.000 y 6.000.000 €

Y mañana cuando a las 2:30 de la tarde, hora de París, comience la subasta, todo aquel que quiera recuperar un poco de historia y buen gusto hará bien en pujar por lo que queda de la colección del Príncipe de los Estetas.

Biblioteca de Diane. ¿Os he dicho que Diane es hija de una Anchorena Argentina? ¿Os hemos contado la historia de amor frustrado entre Corina Cavanagh y un Anchorena que dió lugar a la construccion por venganza del primer rascacielos de america del sur?

 

PD: Sobre Boulle, estampillas, la marca de la Jurande y demás.: No explico más sobre la diferencia entre Luis XV y “estilo” Luis XV, ni sobre quién era Boulle y lo que es la marquetería boule, ni sobre estampillas y la marca JME porque no se si os interesa… Salvo que me digais que os lo sabeis ya de carrerilla y que no sea petarda lo dejo para un momento posterior…

Tags: , , , , , , ,

COPYRIGHT Muchas de las fotografías utilizadas en este blog han sido encontradas en la web y desconozco su autor. Si crees que alguna de ellas no debe ser publicada o conoces su procedencia ruego me lo indiques, para retirarla o identificar al autor. Si quieres utilizar alguna de mis imágenes puedes hacerlo indicando su procedencia.