May 2013

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QuicheDe vez en cuando quedamos a comer cuatro amigas; compartimos piso en su día y seguimos viviendo todas en Madrid, a pesar de lo cual tenemos que hacer verdaderos esfuerzos para vernos porque no hay manera de coincidir. Como es casi verano, sólo haré un plato y postre. Si acaso de primero habrá gazpacho pero comprenderéis que no voy a dar una receta de gazpacho a lectores españoles porque se me caería la cara de vergüenza, le coloco la receta a mis “guiris”. Así que el menú de hoy es cortito, pero no por ello menos rico (y se salta la operación bikini a la torera, aviso). Aunque somos 4 hago para 6 y así le doy las sobras a mi querida “L” que vive sola y sigue sin saber cocinar, o eso dice.

Plato principal: Quiche alsacienne con ensalada verde

De postre: Cremoso tramposo con confitura rápida de albaricoques

QUICHE ALSACIENNE CON ENSALADA

quiche alsacienne con ensalada

A continuación, una conversación real que tuve en su día con una de estas cuatro amigas, cuyo nombre permanecerá en el anonimato:

Champ.- Voy a hacer quiche para cenar, ¿quieres lorraine o alsacienne? (de verdad que lo pronuncié más bien a la española)

Anonyme.- ¡Lorraine! ¡Con mucha cebolla!

En efecto, quería quiche alsacienne. Como sé que le gusta se la hago de vez en cuando, cuento la historia, ella se pone roja y las demás ponen cara de ¡otra vez nos vas a contar la batallita! También la hago porque suelo tener masa quebrada estirada en el congelador y los ingredientes del relleno están en mi fondo de nevera básico, con lo que puedo incluso prepararla si decidimos quedar el mismo día por la mañana. Y si no es alsacienne, es de espinacas o de cualquier cosa que tenga a mano, la quiche es un salvavidas auténtico.

Ingredientes para la masa quebrada para un molde de 24cms:

– 200 gramos de harina común

– 100 gramos de mantequilla bien fría a cuadritos

– 1 huevo M batido

– pizca de sal

– algo más de harina para espolvorear la mesa cuando estiremos la masa

Ingredientes para el relleno:

– 400 gramos de cebolla pelada y cortada a cuadritos

– 150 gramos de bacon a cuadritos

– 15-20 ml de aceite de oliva

– 2 huevos enteros y 4 yemas

– 450 ml nata (de cocinar o de montar, como más guste)

– 150 gramos de emmental, rallado

– sal y pimienta recién molida, al gusto (para orientar, en esta receta uso 1’5 gramos de sal)

Procedimiento:

1.- Lo primero que hay que hacer es la masa, porque necesita reposo. En su día os expliqué el proceso cuando os di la receta para la galette de ciruela, así que os remito a la receta para ver la elaboración a mano y os repito cómo se hace a máquina: ponemos en el robot todos los ingredientes menos el huevo y vamos dando potencia de forma esporádica de modo que se encienda y se apague como a golpes hasta que la mantequilla forme bolitas con la harina del tamaño de guisantes, más o menos. Cuando tiene esta textura, se añade el huevo batido y se mezcla todo hasta que se amalgame. Se saca y se forma una bola que se envuelve muy holgadamente en papel film y a continuación la aplastamos hasta que el plástico quede tirante por los bordes, quedándonos con un disco grueso que pondremos a reposar en la nevera aproximadamente media hora.

2.- Mientras reposa la masa quebrada preparamos la cebolla. En el post del bistro en casa también os expliqué cómo pelar y cortar la cebolla para la receta de sopa de cebolla. En este caso se hace igual pero con dos pasos intermedios. Antes de cortar la cebolla transversalmente tendremos que hacerle múltiples cortes para que nos salgan los cuadritos. Primero, horizontales y paralelos a la superficie de trabajo, tal y como se ve en la primera foto, parando justo antes de llegar al extremo de la raíz (para que se mantenga unida la cebolla mientras cortamos). Podemos usar de guía las líneas de la propia cebolla. En segundo lugar, cortes longitudinales perpendiculares a la superficie de trabajo, nuevamente usando de guía las líneas de la cebolla y teniendo cuidado de no llegar al final. Por último, los cortes transversales nos darán cuadraditos iguales.

Almuerzo chicas

Como se puede ver, el corte es más grueso que una brunoise. Si te da pereza, siempre puedes recurrir al robot para picarla.

3.- En una sartén sin grasa y a fuego vivo doramos el bacon unos 5 minutos, no hace falta que quede crujiente ni mucho menos, sólo que suelte la grasa y que se tueste ligeramente para darle algo de sabor. Retiramos el bacon y reservamos. Bajamos el fuego a medio y añadimos a la misma sartén el aceite de oliva para dorar la cebolla, que tardará alrededor de 15 minutos y la reservamos también (deben haber templado algo antes de añadirlo al relleno, para que quede jugoso y se haga uniformemente).

4.- Sacamos la masa de la nevera y la estiramos sobre una superficie enharinada de forma que nos quede un círculo con diámetro al menos 5cms superior al de nuestro molde. Para pasarla al molde, encuentro que lo más sencillo es enrollarla en el rodillo y luego irla desenrollando poco a poco sobre el mismo. Luego, levantamos los bordes de la masa para que vaya cayendo hasta el fondo del molde. Recortamos los bordes sobrantes y con los recortes de masa hacemos una bolita que pasaremos por las paredes del molde para que se pegue bien por todas partes. Por último, pinchamos todo el fondo con un tenedor y la llevamos al congelador mientras precalentamos el horno a 180º. Es importante que la masa esté fría cuando entre en el horno porque con tanta mantequilla, si no lo está, se bajaría entera. Cuando el horno esté caliente taparemos la masa con papel de horno (o de aluminio, aunque deja más marca y tiende a pegarse así que hay que ser más cuidadosos) y la cubriremos con algo que haga peso: arroz, alubias, pesos específicos… Horneamos 12 minutos tapado con este papel y otros 5 sin tapar, hasta que esté cocinada pero no muy tostada.

Almuerzo chicas-0015.- Mientras prehorneamos la masa, hacemos el relleno: Se baten bien los huevos con las yemas en un bol grande y cuando están bien batidos añadimos la nata y se mezcla. A continuación, se pone en el bol toda la cebolla, casi todo el bacon y casi todo el queso (dejamos un poquito para repartir por encima del todo, para que luego quede bien distribuido en la masa). Sazonamos con sal y pimienta.

6.- Rellenamos la masa horneada con la mezcla de huevo y esparcimos por encima el resto del queso y el bacon. Metemos al horno y lo tendremos ahí alrededor de 25 minutos. Pasado este tiempo se habrá dorado por encima y comenzará a hincharse un poquito, pero el centro debería seguir aún algo tembloroso. Sacamos del horno y lo dejamos reposar 10 minutos antes de servir, en este tiempo se acabará de cuajar la quiche pero seguirá aún cremosa.

Para la ensalada: Os doy un aliño que me gusta mucho para verano porque me parece bastante refrescante. Tradiconalmente, la proporción de aceite para el ácido es de 3 a 1 pero con el zumo de limón a mí me gusta más hacerlo de 2 a 1. En cualquier caso, es fácil de adaptar al gusto.

– Mezcla de hojas verdes (distintas lechugas, brotes, berros, rúcola…, puede ser perfectamente una bolsa)

– 30 ml zumo de limón

– ralladura de medio limón, bien fina

– 1 cucharadita de mostaza de dijon

– 1 cucharadita de miel (opcional)

– 60 ml de aceite de oliva

– Sal y pimienta al gusto

Mezclamos todos los ingredientes del aliño menos el aceite, que se añadirá al final a chorrito fino mientras batimos, para que emulsione bien. Sólo se aliña la ensalada en el mismo momento en que se vaya a llevar a la mesa, para que no se mustien las hojas.

Notas: Con un clarete bien fresquito está muy rico este plato, que al final no lo tomamos caliente (que si la cháchara, las fotos…). La quiche me gusta más caliente que fría pero prefiero tomarla fría que recalentada, aunque si le das un buen punto de cuajado al huevo y lo sacas con el centro aún tembloroso como pone en el paso 6 aguantará un recalentado dignamente.

CREMOSO TRAMPOSO CON CONFITURA RÁPIDA DE ALBARICOQUES

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Es tramposo porque no tiene apenas trabajo y se hace usando un ingrediente “mágico” que no descubrí hasta que llevaba un tiempo viviendo en Madrid y que me parece un auténtico productazo: los sobres de cuajada. No sólo me encanta la cuajada, sino que uso los sobres para hacer trampas en otros postres a menudo. El de hoy es con mascarpone y lo vamos a tomar con una confitura de albaricoques porque era la fruta que me llamó en el mercado, pero se puede hacer con fresones, nectarinas, melón… lo que apetezca. Lo de la “rapidez” de la confitura tiene sus pros y sus contras. A favor, que usa menos azúcar y el sabor a fruta es más fresco. En contra, que como mucho durará un par de semanas en la nevera, no es una confitura de verdad que se pueda embotar para tomar en invierno.

Ingredientes para el cremoso

– 200 ml leche entera

– Un sobre de cuajada (12 gramos)

– 400 gramos mascarpone

– 400 ml leche evaporada

– 110 gramos de azúcar (la regla tradicional manda usar entre un 10% y un 20% del peso de los ingredientes principales en azúcar, como yo no soy muy dulcera os lo cuento para que os orientéis y podáis adaptarlo a vuestro gusto)

Ingredientes para la confitura

– 250 gramos de albaricoques, sin hueso y partidos en dos (el peso es de la fruta ya preparada)

– 15-20 ml zumo de limón

– 75 gramos de azúcar blanco

Procedimiento

1.- Calentar la leche (puede ser al micro) y diluir en ella el sobre de cuajada.

2.- En un cazo al fuego lento mezclar -mejor con unas varillas- el mascarpone con el azúcar y la leche ideal. En cuanto se haya disuelto el azúcar y esté todo bien integrado (no debería llegar a los 10 minutos) añade la leche con la cuajada y déjalo al fuego removiendo de vez en cuando justo hasta que esté a punto de hervir (otros 6 minutos, más o menos). Vierte en el molde en el que lo quieras servir y déjalo templar antes de meterlo a enfriar a la nevera un mínimo de 2 horas.

3.- Pon los albaricoques bien lavados y partidos en dos (o en cuatro, si son muy grandes) en un cazo pequeño, rocíalos con el zumo de limón y espolvorea por encima el azúcar. Pon el cazo al fuego medio-bajo y no lo remuevas mucho. Pasados unos 5 minutos el azúcar se habrá disuelto y el albaricoque empezará a soltar mucho almíbar, deja que llegue a hervir y baja el fuego, tenlo cociendo otros 15 minutos haciendo “chup-chup” despacito y retíralo. El almíbar debería haberse teñido del color de los albaricoques y éstos estarán muy blandos pero no llegarán a deshacerse. Parecerá que está muy líquido pero no te preocupes porque en cuanto enfríe tomará cuerpo.

4.- Sirve el cremoso con la confitura por encima.

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El mismo postre, desmoldado

Notas: El cremoso se puede aromatizar con mil cosas: vainilla, piel de cítricos, canela, anís estrellado, cardamomo… encuentro que cualquiera de los anteriores le va bien. Para hacerlo lleva la leche a hervir con el aromatizante elegido y deja reposar 15 minutos antes de mezclar con la cuajada. Añádelo también al mascarpone y los demás ingredientes pero cuela la mezcla antes de pasarla al recipiente en el que se vaya a enfriar.

En esta ocasión he puesto el postre en vasitos porque así sería más fácil para mi amiga llevarse las sobras, pero desmolda muy fácilmente así que si tienes un molde de corona o una flanera o similar de un litro de capacidad, queda muy lucido.

Manías mías: para hacer la confitura no meto ni cuchara ni espátula, remuevo agitando el cazo por el mango para conseguir movimientos circulares. Así, entre otras cosas, los trozos de fruta quedan más bonitos.

A las dos preparaciones del postre les pongo una pizquita de sal, aunque es tan poca que no la enumero con los ingredientes (pero que no se diga que me quedo secretos de las recetas para mí).

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Pantaleón y yo no somos tan distintos. Tenemos bastantes cosas en común. Por ejemplo, lo mismo que la gente cultiva tulipanes y rosas, nosotros cultivamos obsesiones.

Grace Kelly sobre toalla a rayas

Grace Kelly sobre toalla a rayas

A nadie se le escapa, a estas alturas, que somos un par de dementes. Descubrimos hace tiempo que luchar contra nuestras taras innatas era una ardua labor de titanes. Así que en lugar de eliminarlas, las potenciamos.

Apartamento de Tori Mellot

Papel de Farrow & Ball

Papel de Farrow & Ball

El mono está obsesionado con las telas de Fortuny, las vajillas de porcelana antigua y el “treillage” (sobre esto último volveremos). Yo con los bustos, los espejos, los ikats y los biombos. Ambos hemos superado juntos una obsesión compartida por corales, estrellas de mar y caracolas. A principio de los años dos mil nos dió fuerte por los iconos rusos…

Piso en París de Matilde Agostinelli, decorado por Jacques Grange con una tela a rayas de Madeleine Castaing

Piso en París de Matilde Agostinelli, decorado por Jacques Grange con una tela a rayas de Madeleine Castaing

Y todas las obsesiones , poco a poco, las vamos superando. ¿Qué cómo las superamos?. Fácil: aplicando la teoría “Oscar Wilde”. Oscar dijo que “la única forma de superar la tentación es caer en ella” y nosotros hemos descubierto que llevándo nuestras obsesiones al extremo a veces (sólo a veces) se nos pasan. Claro que la fase previa a la curación es terrible… es como una explosión primaveral del fetiche de turno. Y -hemos de confesarlo – da cierto miedito..

Piso de Frederick Mechiche

Piso de Frederick Mechiche

la foto (97)

 

la foto (56)

Una de nuestras obsesiones compartidas más arraigadas fueron las rayas. Hasta hace poco esta obsesión estaba en recesión – como la economía – si bien con alguna que otra recaída cada cierto tiempo…

papel rayas horizontal con marcos dorados

En mi última recaida empapelé mi cuarto entero a rayas blancas y negras. Techo incluido. Mi santo se tumbó en la cama y por todo comentario dijo: “Esto es útil para medir la evolución del astigmatismo”.

Esta fue la foto que inspiró mi último episodio de raya-obsesión.

(La imagen de arriba es la foto que inspiró mi episodio de raya-obsesión, plasmado – parcialmente, para no asustar- en la foto de abajo. )

Pasillo de mi cuarto al cuarto de baño. Las rayas en todo su esplendor.

Pasillo de mi cuarto al cuarto de baño. Las rayas en todo su esplendor.

Aplique con pantallas de Olofane, en charol azul, sobre rayas blancas y negras.

Aplique con pantallas de Olofane, en charol azul, sobre rayas blancas y negras.

Pantaleón recayó en junio del año pasado y se pasó el verano entero vestido de Pablo Picasso (camiseta marinera a rayas azules y blancas). En septiembre, cuando el frio le obligó a abandonar su look “Jean Paul Gaultier” se desquitó haciendo esto con sus (doce) sillas de comedor…

silla a rayas

Confieso que las rayas me calman. A Pantaleón le sucede lo mismo. Hay algo en la repetición sin fin de líneas en colores alternos, tan rectas y limpitas ellas, que nos da sosiego…

la foto (6)

En el fondo intuimos que esta querencia institintiva a la repetición continua de un motivo geométrico de rayas paralelas, buena del todo no puede ser… No en lo decorativo, of course, que mola mucho, sino en lo relativo a nuestra ya maltrecha salud mental. La fijación por las rayas, nos da que no debe de ser buen síntoma…

dormitorio rayas

black-white-stripes

Pero “mal de muchos, consuelo de tontos” y no estamos solos en esto. Ya en el siglo pasado nuestra adorada Dorothy Draper recomendaba el uso de la raya como solución de muchos deco-males, y hacía cosas hace setenta años – como la de abajo – que siguen valiendo ahora…

Interior de Dorothy Draper, años 40.

Interior de Dorothy Draper, años 40.

La raya es intemporal y universal…

Jean-Louis Deniot, piso en París

Jean-Louis Deniot, piso en París

Anouska Hempel, Londres.

Anouska Hempel, Londres.

Nate Berkus, Estados Unidos

Nate Berkus, Estados Unidos

John Jacob, Sudáfrica

John Jacob, Sudáfrica

Así que esta obsesión nuestra, lejos de ser una aberración minoritaria, es más bien una pandemia que abarca al planeta entero. Y a pesar de a evidencia, la OMS sin hacer nada el respecto…Siguen re-editándose papeles y telas con este mismo motivo.

dormitorio a rayas

butaca a rayas

Y la única gran novedad en los últimos 60 años ha sido el colocarlas en horizontal…(eso sí con mucho resoplido del profesional del empapelamiento de turno, a quienes no sueles gustarles en exceso el procedimiento)

papel rayas horizontal con maniqui uniforme Y en hacer “rayas” con azulejos” para exportar este motivo a los cuartos de baño…

ducha a rayascuarto de banho rayas horizontales con azulejo

Y también hay algunos que sufren más intensamente de la “raya-obsesión” y las colocan a pares, en vertical y horizontal (Hemos de confesar que el contraste nos gusta).

Alessandra Branca, via Elle Decor

Alessandra Branca, via Elle Decor

papel rayas dos sentidos

paredes a rayas

También hemos notado además una cierta preferencia hacia la raya en el cuarto de baño.

Via Lonny Mag

Via Lonny Mag

 

cuarto banho rayas banhera cobreLas rayas sirven también para dar interés visual a lo que no lo tiene… Por ejemplo, ¿qué sería de estos cabeceros sin sus rayas?

cabeceros altos rayas

 cabecero rayas blancas y negras

¿Y de este cuarto de baño tienda de campaña que ya os enseñamos en alguna ocasión? Todo lo que tiene es un efectista uso de rayas y más rayas…

cuarto de banho rayas tipo tent negro

Nos gustan las alfombras de rayas, que “anclan” visualmente este cuarto monocromático…

twin beds alfombra rayas

Y que funcionan igual de bien en uno que incorpora más color…

casa de nuestra corresponsal en París

casa de nuestra corresponsal en París

La alfombra a rayas de la primera foto es de Madeleine Weinrib (sus alfombras fueron otra de nuestras obsesiones) y la de la segunda es una alfombra de IKEA a una décima parte del precio… En Ikea también venden telas de algodón a rayas por metros (en rayas anchas y en rayas más estrechas) al precio de 7,99€ el metro (1,50 de ancho) con las que emulariamos a nuestra admirada Carolyne Roehm…

mesa larga rayas carolyne roehm azules

mantel rayas

mantel rayas

Y si tuvieramos un salón muy soso, utilizaríamos el servicio de corte y confección de Ikea, para hacerle una funda a nuestro sofá y darle un poco de alegría al asunto…

sofas a rayas

Si lo del sofá te parece muy heavy, ¿quizás sí te atrevas a animar unas lámparas sosas con una pantalla a rayas?….

Lámpara de Porta Romana con pantalla a rayas. Nos gusta más la versión con patas doradas...

Lámpara de Porta Romana con pantalla a rayas. Nos gusta más la versión con patas doradas…

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hecha con papel pintado… (la de abajo con papel de Farrow & Ball)

Vía The Design Tabloid

Vía The Design Tabloid

El caso es que cuando Pantaleón y yo estabamos ya casi bien del todo. Ni nos poníamos nerviosos al ver un paso de cebra, ni comprabamos todos los cuadernos rayados, ni nos llevabamos a casa los conos de plástico de la policía, ni nada… A Oscar de la Renta no se le ocurre otra cosa que presentar esto en su colección primavera verano….

Oscar-de-la-Renta-Spring-2013

Y con los ánimos ya tambaleantes, contando los euros que hay que nuestra hucha-cerdito para ver si nos daba para el traje… que sí, que no, que es caro…entonces ¡va el Atlético de Madrid y gana la Copa del Rey! Y así nos hemos quedado: rayados perdidos….

Vía The Peak of Chic

Vía The Peak of Chic

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Sólo hay alguien a quien Pantaleón teme: mi sobrina Teresa. Cinco años de edad y uno quince de alto, pero le apelota.

Foto (coloreada) de la Gran Exposición de París de 1937

Foto (coloreada) de la Gran Exposición Aeronaútica de París de 1937

Teresa es como Anna Wintour pero en diminuto. Y da el mismo miedo. Las pasadas Navidades apareció en casa, muy seria ella, recién llegada de París, donde vive, con pantalón pitillo azul marino, botas Ugg, anorak de plumas rosa, gafas de sol blancas, collar de tres vueltas de perlas y falso chanel en el brazo. Todo eso en 3 palmos de alto.

“¿Qué lleva en el bolso?” le pregunto a mi hermana. “Ni idea” me dice “pero no lo ha soltado desde que hemos salido de París”. Teresa es todo un carácter: tiene el enorme mérito de ser capaz de mirarte por encima del hombro desde su 1.15 de alto.

cuarto con mapa

En mi época, las niñas eramos más modositas. Por ejemplo, ni se nos ocurría desarrollar una opinión propia hasta bien entrada la veintena. Eso de no ponerte un jersey porque no te gustaba, era inaudito. Gustar o no gustar no eran conceptos que manejásemos: tú te ponías lo que decía tu madre. Y si ella tenía frio, pues te ponías el jersey. El que ella dijera. Y en cuanto a eso de opinar sobre la decoración de tu cuarto… solo de pensarlo me entra la risa.

 

Alessandra_Brancatoile azul y toque verdePero ahora los niños son como Teresa: tienen opinión. Teresa quiere un cuarto nuevo y quiere que sea como éste (ha venido con el recorte dentro de su falso 2.55 de Chanel y me lo enseña cuidadosamente)

recorte teresa

“Hay una cama arriba, ¿ves tía Batrís?” me dice “y luego, si por ejemplo estás durmiendo y no tienes nada que hacer (???)” añade muy seria “pues bajas a jugar en tu casa de muñecas”. Veo que lo tiene todo muy pensado. Lo del escritorio para hacer los deberes o el arnés de limpiaventanas para poder hacer la cama medio decentemente, eso, ni lo considera.

“También quiero un polumpio” añade mi diminuta clienta “como éste”.

Columpio con árbol

Miro el “polumpio” y la litera y pienso en lo que su madre se va a gastar en dentistas. “¿No lo prefieres encima de la cama?” pregunto. “Por si te caes…” añado.

columpio sobre la cama

Medita un rato, conocedora de sus propias limitaciones (en temas de actividad física, la pobre ha salido a mi, y no es especialmente hábil). “Sí” concede “quiero una casa de muñecas, con una cama encima y un polumpio encima de la cama”. Fantástico. Y una casa nueva con techos de cinco metros. Pues, sí que he negociado bien este asunto.

Dejo a Teresa al cuidado de Pantaleón y me voy sola a pensar en opciones que puedan convencer a mi exigente pequeña clienta sin pasar por un cambio de casa que no creo que mi hermana aprecie. Cuartos de niños. Es bastante difícil. A veces se nos va la mano creando pequeños “Disneyworld” llenos en exceso de colores primarios donde me asombra que pueda dormir nadie sin sufrir pesadillas psicodélicas. Quizás baste con algo más calmado, por ejemplo en tonos azules, como éstos:

colores azules

Un cuarto limpio y con luz (los niños necesitan mucha luz) en colores calmados. Porque jugar van a jugar de todas formas (¡son niños!) pero ¿de verdad esperamos que duerman tranquilos en una fantasía de árboles, arco irises y pájaros multicolor con todos los juguetes a a vista?. Es como pedir a una bulímica que duerma tranquila en una pastelería…

Cuadros azul y verde

Dicen los psícologos que no es bueno que los niños tengan todos los juguetes a la vista. Han de ir jugando con ellos o pidiéndolos uno a uno, porque si no les entra la ansiedad. Así que un cuarto de niño necesita también mucho espacio de almacenamiento: para ropa y para juguetes. Un gran armario… ¿Quizás con puertas de pizarra para que pinten preferentemente ahí y no en las paredes?

Rayas en el techo y pizarra

 

Y es cierto que les gustan las literas, a pesar de lo difíciles que son de hacer las camas en alto y el peligro de las escaleras.

mas literas

Quizás con el advenimiento del edredón ya no sea tan complicado hacer las camas, y quizás pueda hacerse una escalera de peldaños, incluso huecos, con bisagras en cada escalón, que sirvan de espacio de almacenaje…

cuatro literas blancasLas camas de arriba podrían utilizarse para cuando vengan a dormir sus amigos, y usar principalmente las de abajo, con menos riesgo de “despeñamiento”…

la foto (34)

O quizás pueda engañar a Teresa con una “falsa litera” que sin embargo aproveche bien el espacio, con dos camas en fila…

dos camas en fila

No sé bien si la fascinación de los niños con las literas viene de que estén en alto o de la sensación de “recogimiento”. Creo que es bastante posible que sea lo último, que lo que les guste sea tener su propio espacio delimitado. Así que quizás baste con algo así…

camas en fila4

 

O incluso con su propio rinconcito en una esquina…

alcoba gris

alcoba blanco

O ya puestos, con jugar a las princesas y darles lo que siempre he querido, para que no crezcan como yo, obsesionadas con una cama baldaquino que nunca han tenido…

cuarto nina dos armarios

con canopy y espejo

Quizás con un papel alegre (obviamente, puesto sólo desde media altura, por encima de 1.10, para que cuando hagan sus grafittis, cosa que inevitablemente sucederá, lo hagan sobre pintura lavable y el papel). Me gusta, por ejemplo, éste de Nina Campbell…

papel nina campbell

O este otro:

cama baldaquino

O quizás podríamos pintar algo en las paredes. Pero no multicolor. Algo más sutil, como esto…

chinoiserie cuarto nina cuarto nina

Que nos pintarían encantadas tanto Natalia Lafita como Isabel García-Valdecasas (teléfonos y datos de contacto en el post “Yes we can“). O poner un gran mapa, que les ayude a futuro en las clases de geografía…

la foto (49)

la foto (28)

O dejarnos de historias, pensar en las “crecederas” y poner un cuarto que pueda durarles hasta más allá de los seis años…

rayas azul y rojo

rojo y blanco

azul y rojo colores

Como veis, tengo preferencia por las rayas. Y el blanco-azul-rojo me parece una combinación infalible para cuartos de niños (ya sean de uno u otro sexo). Creo que las rayas, si no las pones en las paredes, al menos deberías optar por pintarlas en el techo. Nada anima un cuarto de niños como un buen look carpa de circo…

rayas en el techo rojas

la foto (33)

(Más ejemplos del look carpa en “El temor de Abracurcix“)

Y si no quieres look carpa de circo… ¡al menos ponles mini-carpa!

tienda india blanca1

litera teatroAunque sí por mi fuera… esta es mi favorita de todos los tiempos: (repetida, la puse ya en “Bajo Palio” por lo mucho que me gusta)

Nicky Haslam repetida

Lo tiene todo. Alfombra para amortiguar caídas, el “palio” que tanto me gusta, la combinación de azul-blanco-rojo que me parece limpia, el mono, y la lámpara-farol maravillosa. Si no hay lámpara farol maravillosa, al menos pon algo divertido como esto…

luces globos

Así que con mi propuesta de cama bajo palio, lámparas de globo, tienda india (de muñecas), pizarra y papel multicolor me voy a intentar convencer a mi clienta de que renuncie al “polumpio” encima de la litera.

Al entrar en el salón me encuentro a un Pantaleón sudoroso haciendo abdominales, con Teresa sentada a lo indio, muy quieta, en mi sofá, contando: “ciento tres, ciento cuatro, ciento cinco…”.

“¡Me ha dicho que estoy gordo!” me dice el modo ante mi mirada interrogante.

Me vuelvo a Teresa y me doy cuenta que tiene una caja de macarons de frambuesa –  de los que está dando buena cuenta- colocada entre las piernas. Maligna, me guiña un ojo.

Si ha conseguido quitarle los macarons al mono, no tengo esperanza alguna de convencer de nada a esta pequeña maestra de la guerra psicológica.

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“No” me dice Pantaleón recostado en su chaise longue cuando le enseño el primer mantel. “No” dice ante la exhibición del segundo. “¡Nooooo!” responde al tercero y “¡No!” al cuarto. Este mono me irrita bastante.
jackie kennedy
Mañana vienen unos amigos a cenar a casa y, como siempre que invito a cenar entre semana, pongo la mesa el día anterior. Así evito llegar a todo correr de la oficina en el día de autos con todo el trabajo acumulado. Y aquí estaba yo, dispuesta a poner mi mesa tranquilamente, cuando aparece el mono cascarrabias y me lo revoluciona todo. Es una cena informal, con amigos de los de verdad, y yo pensaba que para esas ocasiones las reglas heredadas de la abuela, repetidas por mi madre y defendidas a ultranza por el mono se relajaban un poco, pero no.
colefax detalle
“¡Por la noche hilo noooooo, daaaarling!” me dice Pantaleón horrorizado cuando le enseño el quinto mantel. ¡Buuuufffff!!
Que sí, que ya. Que hilo blanco sólo de día, damasco mediodía y noche, organza de noche y… ya no me acuerdo de qué más. La lista era interminable y la verdad, en estos últimos veinte años, me he dedicado más a los contratos de compraventa de acciones que a memorizar las reglas de Emily Van der Post a la española. Estamos en el año 2013, los manteles se compran en Zara Home y si tienes suerte son de algodón sin acrílico. Los heredados de las abuelas van apareciendo uno tras otro en las casas de subastas porque sí, son la pera, pero cada vez que los usas es como llenar el depósito de un Lamborghini: llevarlos a planchar cuesta un riñón y parte del otro.
Carolyne Roehm NY
Algunos de mis manteles, como os contabla en el post “a mesa puesta“, están hechos con telas de tapizar (fijate en que sean lavables). Tienen dos ventajas: que son más asequibles y que como el mantel “manda” tanto, puedes poner una vajilla blanca monda y lironda y te queda fantástico. Así ahorras en mantel y en vajilla.
Mesa Oscar de la Renta

Mesa Oscar de la Renta

Salvo en contadísimas ocasiones, si el mantel tiene un dibujo recargado la vajilla debe ser lisa y a la inversa (mantel liso para vajilla recargada). No puedes tener demasiadas cosas sucediendo al mismo tiempo, como si fueran las tres pistas de un circo, porque abruma…
Carolyne Roehm, mantel hecho con tela de Pierre Frey

Carolyne Roehm, mantel hecho con tela de Pierre Frey

El mono es un acérrimo defensor de las “letanías de las abuelas” que recita en cuanto tiene ocasión. Nada de velas al mediodía, sólo se encienden de noche; nada de flores que huelen demasiado, interfieren con el olor de la comida; nada de centros demasiado altos que te impiden ver al comensal de enfrente; munca la botella de vino encima de la mesa…. ¡Bah! ¡Tonterías!. Salvo lo de encender velas al mediodía (que queda ridículo) creo que puedes hacer lo que te de la gana e ignorar todas y cada una de las reglas anteriores. Yo una vez fui a cenar a un chateau belga donde (prometo que es cierto) nos servían la mesa unos tíos en calzón corto – como el uniforme de la guardia suiza – y tras tanto despliegue de medios, luego las servilletas eran de papel. Papel del bueno, pero papel. ¡A relajarse!.
la foto (4)
“Un detective debe estar en constant tension” dice Torrente, en una de las entregas de la famosa saga. Una anfitriona, sin embargo, no es un detective: nada de “constant tension“. ¡No a las anfitrionas “Torrente” en constante tensión!
 
manteles toile
Nuestra gurú, Dorothy Draper, autora de “Decorating is fun” escribió otro libro de gran éxito: “Entertaining is fun” (recibir es divertido). Sinceramente: ¡Y un jamón!. Debería de serlo, pero no siempre lo es. Yo también he sufrido del síndrome “Anfitriona Torrente”, en constante tensión. En mi trastorno perfeccionistas obsesivo-compulsivo, desplegaba una actividad previa tan febril que para cuando llegaban los invitados estaba como si viniera de hacer un triatlón.
La anfitriona Torrente sufre de perfeccionismo hogareño. Que si planchar, lustrar, poner flores, revisar cuartos de baño, revisar mesa de bebidas, preparar la bandeja del café – con alguna taza de té, sus chocolates after dinner, el azucar, la sacarina – poner velas, controlar olores, comprar hielo. Asegurarse de que el pan esté tierno y calentito, que el agua esté fria, que el vino se haya aireado…¡Es como planificar la invasión de Irak!. Para cuando llega la hora H del día D la pobre anfitriona está como un niño con hiperglucemia. No ha echado la siesta, se ha pintado el ojo en el último minuto, ha “apatrullado” la casa 3 veces para comprobar que todo esté en orden, y ahora ¿pretender que se relaje? ¡Imposible!
manteles rayas muy lacroix
No es así como hay que hacerlo…. Hay que hacer que el “entertaining” verdaderamente sea divertido. Un hobby relajante, no Publio Cornelio Escipión planeando su campaña africana. Recuerda que invitaste a gente a casa porque te apetecía… ¡es algo divertido!. Hay que aprender a bajar el nivel de autoexigencia, a hacerlo todo más fácil y, sobre todo, a cambiar de actitud…
Paolo Moschino

Paolo Moschino

No estoy segura del todo de cómo se hace bien. Supongo que pasa por simplificar mucho, planificar bastante y adelantar todo el trabajo que puedas. Estoy convencida de que no hace falta hacer platos complicadísimos y sofisticados para invitar a cenar. Haz lo que se te dé bien de verdad. Si lo tuyo son los huevos fritos, pues ¡huevos fritos!. Nada de complicarse con platos raros que no has hecho nunca. Lo importante no es la complicación del guiso, mejor unos macarrones ricos que un pato a la naranja donde se te queda la dentadura… Que la comida esté buena, que sea suficiente y que lo frío esté bien frio y lo caliente esté caliente… Eso basta.
“El otro día fuí a una cena buffet” dice de repente Pantaleón “y todo estaba frio… menos el champagne.”
Vía Telva

Vía Telva

Una vez un amigo mio me dijo que las mejores fiestas son aquellas en las que la anfitriona te recibe borracha. Me lo dijo con 20 años, así que supongo que se refería a las fiestas universitarias pero yo he hecho mía la máxima y procuro recibir siempre un poco piripi. No piripi del que se te quema el faisán y no te enteras, pero sí pelín alegre. Una copita de vino blanco basta. Lo bueno de eso, es que tienes la consciencia suficiente como para ocuparte de dar de comer a la gente, pero te importa todo un poco menos. Tú estás a pasarlo bien, y no a hacer de señorita Rottermeyer. Eso es importante
 
Comedor de Aerin Lauder, vía Elle Decor

Comedor de Aerin Lauder, vía Elle Decor

jacintos
El éxito de una cena no es tanto lo bonita que esté la mesa, o la casa, o lo buena que sea la comida que les des. El éxito de una cena es lo bien que se lo pasen tus invitados. Y se lo pasarán bien si haces todo lo posible para que estén relajados, para sacar lo mejor de cada uno, para que todos puedan lucirse en lo que hacen bien. Aunque les des un gazpacho Alvalle en un cuenco de Ikea. Aunque pongas la mesa en la cocina con un par de butacas del salón..
mesa cocina
Para que los invitados lo pasen bien, la primera que ha de estar relajada es la anfitriona (parto de la base de que el anfitrión, como buen hombre, si se relaja más, se nos queda en coma…). Recibe a tus invitados con una sonrisa de oreja a oreja. Hazles sentir bienvenidos. Ten un salón bonito pero sobre todo, acogedor. Que sea un sitio donde apetezca sentarse a tomar una copa y charlar. No un salón-museo con almohadones tan perfectamente ahuecados que parece que hay que pedir permiso para sentarse. Recibir es eso, acoger.
Recuerda que invitaste a tu casa a gente que te caía bien porque te apetecía verles y cenar juntos. Era un buen plan, ¿no?. No es motivo de tortura. ¡Es algo divertido! Seamos menos perfeccionistas y más “fun”. Me lo digo a mi misma porque, aunque voy mejorando, todavía quedan restos de mi pasado Anfitriona Torrente. Y no. Como dice Dorothy, recibir es divertido. 
Carolyne Roehm, carísimas flores de porcelana. Las tienes en París en la maison de la porcelaine. Por un ojo de la cara.

Carolyne Roehm, carísimas flores de porcelana. Las tienes en París en la maison de la porcelaine. Por un ojo de la cara.

Así que saco mi mantel de algodón 100% y lo pongo sobre la mesa….
El mono sigue a lo suyo, sacando candelabros, centros y bibelots varios de un armario, cual poseso. Él no se relaja:
“Por la noche espectacularidad, daaaarling, por la noche….” me grita sopera de plata en mano “¡Visconti!!!!”
De Visconti hablaremos otro día.
mesaazul-mama

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